34
Ale Rivadeneira

Alguien efímero

Le faltó el aire por tan sólo un segundo. Le temblaron las manos y su voz sonó extraña cuando lo saludó. Aquel beso en la mejilla le había puesto en la cabeza recuerdos que estaban olvidados. Solían sentarse juntos en aquella clase de los jueves, de seis a ocho. Clases en las que comía hanutas y tomaba pepsi y para no quedarse dormidos. Habían estudiado por meses; los pasillos de aquella facultad los habían visto merodear por las noches, cuando hacía frío, las luces se apagaban y los corredores daban miedo, con sus luces de emergencia y sus puertas de hospital. Ella lo había visto de reojo 500 veces, le había contado sus amigas de él y había perdido la concentración con tan sólo sentir su presencia. 

     Y luego el semestre se había terminado. Él no volvería  a pisar aquella facultad y ella no iría a buscarlo; aunque le gustaba, tenía cosas más importantes en las que pensar. 

     Lo encontró de nuevo mientras esperaba impaciente a alguien más, en una facultad que no era la de los pasillos miedosos. El corazón se le detuvo como la primera vez que hablaron y ella no puedo evitar preguntarse cuando es que se había olvidado de él. Tuvieron una de esas conversaciones que se olvidan segundos después, y ella le dio tristeza pensar en cómo hace tan sólo unos meses se reían de cosas extrañas y se enviaban mensajes de madrugada. De pronto eran como personas extrañas; pareciera que nunca hubiesen conversado, que nunca se hubiesen reído ni pensado, Ahora ella esperaba los mensajes de alguien más, otras cosas la distraían en clase y los pasillos la veían merodear sola. Se asustó de lo efímero que podía ser alguien, e intentó recordar a las personas de las que se había olvidado sin siquiera darse cuenta, fallando en el intento, 

Publicado la semana 34. 25/08/2019
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
34
Ranking
0 54 0