35
AldoV

El que sale a fumar afuera

El que sale a fumar afuera.
El que sale a fumar afuera queda colocado en un casi no lugar. En una pequeña meseta citadina, debajo de una saliente, junto a una ventana oscura, al borde de una vereda, patiabierto o encogido, entre escondido y en exhibición, medio de costado respecto a ninguna cosa. Un sitio en el que nadie estaría de no estar fumando. 
Está quieto pero ya yéndose o a milímetros de volver. Solo, adusto, mirando lo desconocido, en una eternidad precaria. Le tienta la luna entre la rama y una gana de irse. Hay una música amortiguada, una rendija y un mínimo vitral. 
Alguien que pasa lo mira, pero no lo ve ladrón, ni lo saluda; es el fumador que sale un extranjero, un desterrado, un eventual, un decimonónico no culposo que resiste a la extinción. 
Presiente con el omóplato a une cómplice con quién zapateará a dúo si hace frío y quizás se sume un aburrido de la fiesta de gente sana y sus conversaciones contables, tan practicas, tan de morirse sin agonía. 
Que se sepa: el que sale, lo hace por no hablar por un rato.

Publicado la semana 35. 01/09/2019
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
35
Ranking
0 82 0