Semana
41
Zaragata

EL DISCRETO ENCANTO DE LA EXPERIENCIA

Género
No ficción
Ranking
1 44 1

Escribiendo he tomado conciencia de algunas cosas, no tanto por lo que digo, sino por la respuesta que obtengo de los demás, entre ellas está el conocimiento de que crear un texto sobre algo que no se ha experimentado es igual que no haberlo escrito pues queda reducido a palabras sin vida; aun en un relato novelado, las letras que dan forma a la historia han de poseer alma, intención, rasgar el tiempo y el corazón del lector. Lo mismo ocurre cuando se habla, soltar nuestros pensamientos al aire es otra forma de escribir, no me fío de quienes dan lecciones de cómo construir una pareja cuando su destino elegido es el voto de castidad, ni creo una palabra que provenga de quienes, sin tener hijos, me explican el sentimiento de maternidad o paternidad.

Un desatino social me sacude las neuronas: la sapiencia “wikipediana y memiana” que nos está arroyando y trastornando. Leo sentencias contundentes escritas con grandiosas faltas de ortografía en las que el número de acentos ortográficos se ha calculado a ojo de buen cubero y salga el sol por Antequera. Lo peor no es esto sino que, faltos de tiempo como estamos (aunque no tengo muy claro el motivo de la carencia), no reparamos ni en el fondo ni en la forma y, cuando algo nos impacta  ̶ vaya usted a saber por qué ̶ , lanzamos a través de las redes sociales las bazofias que nos son dadas sin haber comprobado su autenticidad, consiguiendo que en los llamados “hilos” sobrevengan peleas e insultos. 

En definitiva, hablamos de cualquier cosa sin saber de nada y, a falta de argumentos, la única defensa es el agravio y la ofensa contra el otro. No deberíamos hablar de lo que no haya pasado por nuestra barriga, de lo que no nos haya hecho temblar o morirnos de la risa… o de amor; no, no deberíamos hablar de lo que no conocemos. Hay un encanto especial en lo narrado desde la experiencia, una garra difícil de imitar que impregna lo que se escribe o se dice, un discreto encanto, casi imperceptible, sin el que la historia queda, sencillamente, fuera de lugar y carente de emoción.

Publicado la semana 41. 14/10/2018
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter