Semana
03
Zaragata

LAS COSAS DEL QUERER (SE)

Género
No ficción
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Lo dicen, así, sin pudor, a la pata la llana, o lo repiten como si de un mantra se tratara sin entender la responsabilidad que conlleva, sencillamente un buen día se sienten felices en sus zapatos y te descerrajan a bocajarro un te quiero que tú intentas sortear porque no sabes muy bien cuál es la meta que persiguen y tampoco encaja en el rompecabezas la mentira de ayer con el despliegue de afectividad de hoy; dicen te quiero aunque en realidad tendrían que decir me quiero y decirlo a voces porque eso es lo que hay.

Les importa un bledo si tú estás feliz a su lado, ni preguntan por tus aspiraciones, tus deseos, tus aflicciones; ni saben ni quieren saber si su forma de ser, su manera de hablar, de acariciar o de besar es lo que deseas, si sientes que la relación te empequeñece o te ayuda a desarrollarte; se ocupan de la proyección social como pareja y abandonan el cuidado de ésta en la intimidad, se barnizan para el gran público y en casa su nombre podría ser desidia; te conocieron como un ser vital y activo socialmente y terminan convirtiéndote en alguien que esquiva a los demás por pura vergüenza de que te asimilen con una especie de ser abandonado a su suerte o, más exactamente, a la suerte de quien te dice te quiero al bulbuntún arrastrándote con ello hasta su infierno.

Y el día que tomas conciencia de todo esto y decides poner pies en polvorosa y tierra de por medio, comienzan a enviar mensajes de victimismo, te cuentan la huella tan profunda que les has dejado, te hablan de su soledad y, si consigues no exaltarte demasiado y obviar las respuestas, al cabo de mucho dar la lata y comportarse con inaudita terquedad dicen “no te pude retener.”  

Pero no es eso lo que quieren decir, en realidad lo que no pudieron fue quedarse en el lugar de confort que tenían a tu lado y ahora les toca mostrar a los demás la cara oculta que sólo tú veías, ya no pueden culpar a nadie de sus meteduras de pata, ni tienen quien les aguante insolencias, excesos varios o pase la noche en vela porque no sabe dónde ni con quién está, se quedaron sin motivo que justifique que no hacen absolutamente por los demás, no es que te quieran, es que se quieren y, ante todo, quieren quedar bien y montarse una vida en la que el resto se deje la piel a jirones en aras de su farsa.

Nunca es eterna una obra de teatro y los finales de quienes así actúan suelen no ser agradables, es lo que tienen las cosas del querer(se).

Publicado la semana 3. 21/01/2018
Etiquetas
Leonard Cohen - hallelujah , Todo lo vivido
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