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Zaragata

RITMO Y COMPÁS

Yo tengo mi paso; a veces, a días,

me duelen los huesos y otros,

casi todos, el alma me anima

a seguir pa’lante, a darle más brío.

Pero el ritmo es mío. Bajo, a medio tono

o con una marcha difícil de hilar

soy yo quien lo marca, tengo mi compás,

tengo sobre todo las ganas de hacerlo

como se me ocurra, no te digo más.

Yo nada te pido, nunca te critico

y eso que tu ritmo me huele muy mal,

pero eres tú mismo quien cuece las “papas”

y tú eres quien sabe si están bien de sal.

Por eso te digo: deja de afrentarme

y cuida tu vida, tal vez vaya mal

y tú, al ocuparte de mirar la mía,

pierdas la fortuna de tu bienestar.

No seas tan torpe de observar lo malo,

la neurona espejo te la jugará

dejando que veas tan sólo lo feo

y hará que tu risa no vuelva a brillar.

A mí me molestas unos minutillos,

inquietas mi ego y mi vanidad;

luego, con destreza, me quito los velos,

sopeso entre todo qué me importa más

y ganan, sin duda, mi ritmo y compás.

Publicado la semana 24. 17/06/2018
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Género
Poesía
Año
I
Semana
24
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