Semana
40
Sofí Rubí

La muñeca

Género
Relato
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Recuerdo una película que no llegué a terminar porque me daba miedo. Recuerdo en especial la escena en que dos hermanas corrían huyendo de algo cogidas de la mano a través de un pasillo a oscuras. A la pequeña se le caía la muñeca, soltaba la mano de la mayor e iba a por ella. Tú, quiero decir yo, no llegabas a ver qué le pasaba a la hermana pequeña, lo tenías que deducir por la cara de la hermana mayor. Ni que decir tiene que tampoco sabías qué le ocurría a la muñeca.

Esa escena se caía dentro de mi cabeza y se empapaba en el barro. Cuando intentaba levantarse, se caía otra vez. Así la escena se hacía una bola asombrosa que no conseguía alejar y que cada vez me obsesionaba más. Me imaginaba a la niña pequeña siendo devorada, poseída, descuartizada, porque no recordaba mucho más de la película, no sabía qué le acosaba, y como había engrandecido el miedo de la cinta, estaba convencida de que le pasaba algo terrible a la niña.
Pero me cansé de tener miedo. En un momento dado de mi crecimiento me puse en la piel de la hermana mayor y corrí a salvar a la pequeña, y cuando crecí un poco más me puse en la piel de la propia hermana pequeña para combatir a la bestia, espíritu, demonio. Pero la escena no estaba completa, faltaba algo y lo encontré en la propia muñeca, con ella yo, la hermana pequeña, acababa doblegando a esa maldad, al principio sacando un arma de ella, después para demostrarle la inocencia que representaba.
Quién sabe, quizá acabase el Mal dormido en mi cama y yo en el armario, al acecho.

Publicado la semana 40. 07/10/2018
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