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Sofí Rubí

El ojo de cristal

Me dejó su ojo de marinero para que pudiera verlo todo. Era un ojo de cristal y con él podía ver lo que había bajo el mar. Había una mujer que trabajaba de camarera en el bar que hacía esquina, un día la despidieron y lanzó el delantal contra el suelo. Yo lo vi, todos lo vieron, fue una escena de película, lo que ellos no vieron y yo sí es que dos calles más allá la mujer se sentó en el suelo y comenzó a llorar. Del llanto surgió un charco en el que la gente resbalaba y algunos se hundían, pero que fue tapado por las chaquetas que los hombres echaban para servir de puente a sus mujeres. Pero al tapar el charco no pudieron ver en él reflejado las nubes que cubrieron la ciudad y la inundaron con su lluvia. Una ciudad submarina habitada por ahogados. Yo lo vi todo porque tenía el ojo de cristal del marinero. 

Publicado la semana 33. 19/08/2018
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Relato
Año
I
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33
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