Semana
13
Sócrates

CRICHAOFDENAIT

Género
Relato
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Crichaofdenait.

Así me llamaba mi hermano cuando éramos pequeños. Él me llevaba dos años y por aquel entonces mis conocimientos de inglés eran casi nulos, así que cuando me llamaba aquello de "crichaofdenait" yo siempre le contestaba: Eso lo serás tú, idiota. Se burlaba de mí por mis (según él) gustos raros. Me encantaba vestir de negro. Desplacé del armario que compartíamos todo vestigio de color. Se notaba muy bien de quién era cada parte del armario: la de mi hermano tenía ropas normales, de colores claros; la mía, todo negro y algún alegre tono de gris. Cuando por las mañanas abría el armario y mi hermano me veía elegir la ropa que me iba a poner, me decía: Qué, y hoy quién se te ha muerto. Eso le valía un empujón hacia la cama, de donde se levantaba desternillándose de risa.

Me tomaba mi arreglo personal muy en serio. Aparte de elegir cuidadosamente el invariable color negro para mi ropa, cuidaba mucho mi aspecto exterior. Me encerraba en el baño y delante del espejo intentaba poner cara de amargura, de tristeza, de apática indiferencia... Nada. La verdad es que no me salía nada de nada. Mis hoyuelos y mis ojos azules no ayudaban mucho a conseguir una cara atormentada. Al menos mi pelo era negro natural, así que solo tenía que poner un poco de crema "Ala de cuervo" (que me pasó Javi, el de segundo) para darle un toque azul. Me peinaba con el flequillo tapándome un ojo, lo cual no era muy práctico, la verdad, porque no veía muy bien. Sólo conseguí llevarlo una semana, hasta que la profesora de Literatura, harta de verme bizquear para poder ver lo escrito en la pizarra me dijo que sería preferible "destapar" el ojo o cortar el flequillo...

Un día un amigo me pasó el cómic Death note. Me pasé días cambiando el forro de todos los cuadernos de clase para que se parecieran al diario del cómic. El profesor de matemáticas puso el grito en el cielo y la profesora de Literatura (otra vez ella) llamó a mis padres. De nada sirvieron mis ruegos: tuve que volver a dejar los cuadernos como estaban antes. Eso sí: escribí varios nombres en un cuaderno forrado de negro y repetí mentalmente: "Muere, muere, muere", pero no pasó nada.

Crecí. Maduré (pero sobre todo crecí). La fase gótica dio paso a otras que a su vez... Una tarde de domingo viendo la tele escuché la canción Touch-A, Touch-A, Touch Me de la película Rocky Horror Picture y por fin entendí el insulto de mi hermano, aquel "Crichaofdenait", que tantos “idiotas” mereció. Me hubiera gustado saber entonces que me llamaba Creature of the night. 

Hoy, mi hijo pequeño y yo vamos a una fiesta de cumpleaños. Nos dijeron que podíamos ir disfrazados. Bueno, lo decían por los niños, pero para que Dani no pasara vergüenza, nos hemos disfrazado los dos. 

Juro que no he tenido nada que ver: se ha empeñado en ir de Bela Lugosi.

Publicado la semana 13. 01/04/2018
Etiquetas
Touch a , Touch a, Touch me- Glee
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