Semana
11
Rubén Chacón Sanchidrián

RELATOCRACIA - Cuando lo estés, lo sabrás...

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Relato
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Lectura del Libro del Renacido

Capítulo VI

Versículo III

 

Una insignificancia insondable...

Como la que debe sentir un espermatozoide a punto de ser eyaculado hacia una muerte segura…

Como la que atenaza​ría​ a quien se parase​ a establecer las probabilidades de su propio nacimiento…

Como la que aniquilaría la razón de la mismísima Madre Tierra si se diese cuenta del milagroso cúmulo de casualidades que le permiten albergar vida...

Y, sin embargo, no es nada comparada con la insignificancia que sientes ante tu propia historia de amor.

​Cuando eres consciente de que no estás presenciando un milagro​, ni lo estás obrando, sino que el milagro eres tú, el milagro está en ti y fluye a través de ti..., hacia lo sagrado.

¿Acaso pregunta el río caudaloso a su lecho si va bien encaminado? ¿Acaso pide permiso o existe fuerza capaz de detener su manar y su fluir​...​?

​Del mismo modo brota y fluye el amor; inopinadamente. Y tratar de ponerle barreras o diques es tan inútil como pretender tapar el sol con un dedo... 

​Honrar​te​, venerarte, celebrar cada mirada, cada aliento, cada ​una de tus sonrisa​s​... 

Aunque dedicase cada instante de mi vida a explorar cada confín de tu alma, cada posibilidad de tu potencia, necesitaría millones de existencias​. Y ni aun así alcanzaría a concebir más que una mínima parte de tu infinitud.

Así pues, me conformo -que es lo mismo que decir que me felicito​- por registrar cada uno de tus amaneceres, por ser testigo de excepción de cada uno de tus crepúsculos. Pues ellos son el mayor obsequio de mi vida: la maravilla y el destino de los días que me han sido regalados.

​A través de mi amor por ti siento que soy capaz de sanarme y sanar al mundo entero. En tu regazo hallo todas las respuestas a las eternas preguntas. Todas y cada una de las vicisitudes anodinas y vulgares interrogantes que nos afligen y atormentan se rompen y acallan en la playa de tu abrazo. 

Se me antojan absurdos, y hasta reniego de los minutos que malgasté en cuestionarme el sentido de mi vida.

​​Si tuviera que hacerme algún reproche con respecto a ti, no sería otro que todo el tiempo en que creí que vivía,​ sin saber en realidad en qué consistía vivir. 

Pues vivir es respirarte, es gozar de la bendición de tu mirada enamorada, es instalarse a conciencia en la plenitud de saber​, con una certeza que te succiona el alma, que nadie sería capaz de amarte como te amo yo.

Y, cuando por las noches doy gracias al universo porque me haya sido asignada la sagrada misión de velar tu sueño, ni siquiera tengo la necesidad de plantearme si entre tú y yo existe la más mínima desigualdad. Pues eres carne de mi espíritu, esencia de mi alma, origen de mi emoción, balanza de mis corduras y destino de mis pasiones.

Ante aquel que se pregunta si realmente está o ha estado enamorado solo cabe negar. 

Negar, sonreír y responder: cuando lo estés lo sabrás.

Publicado la semana 11. 12/03/2018
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Fuel to Fire - Agnes Obel , 3 de junio , De noche, En la cama, Con ganas
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