Semana
04
Pela

DESABRAZOS

Género
No ficción
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No hubo nada heroico en la detención de papá. Simplemente, una noche, no vino a casa y luego de esa, muchas más. Al principio las contaba, como si esa simple cuenta tuviese el poder mágico de acercarme más velozmente a la cifra final incierta de una serie secreta. Después mamá me lo prohibió y vigilaba todos mis pensamientos. Cuando me veía abstraído me sacudía el hombro y decía: "¡Eh!". Y yo la miraba con ojos que aparentaban olvidar porque, con el tiempo, aprendí que lo que me delataba eran los ojos y por eso esperaba deseoso la hora de ir a dormir.

Con el tiempo suspendido, el recuerdo de las llegadas a casa de papá se fue diluyendo como sal y terminó como un sentimiento lejano con sabor a lágrimas deshabilitadas.

No le vimos en años, nos decían que no se podía y no valían los pataleos, salvo para que nos expulsaran indecorosamente del portal de la cárcel vieja y descascarada.

Un día papá salió. Cuando le liberaron nosotros estábamos allí. Yo, serio, esperando, con la memoria tan gastada como las suelas de las deportivas.

No lloré cuando le vi, ni cuando sentí su abrazo cuidado y flaco. Él esquivó mi mirada por un instante, pero inmediatamente volvió sus ojos hacia los míos y encontró algo que le hizo sonreir malamente, sin gracia, como una mueca en cuclillas.

Es curioso cómo mis ojos habían adquirido independencia de mis sentimientos.

El regreso a casa fue triste y callado. A él le habían dejado cautiva la alegría y nosotros éramos inexperientes en regresos.

Publicado la semana 4. 22/01/2018
Etiquetas
Helplessly Hoping: Crosby, Still, Nash & Young , Dictaduras , Con el alma resentida , Ruinas
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