Semana
01
P. G. López Ilich

Manifiesto por el dolor en el Arte

Género
No ficción
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   Estamos conduciendo a la Tierra al cataclismo ecológico que arrasará con todo tipo de vida. Lo sabemos pero no somos conscientes, por lo que nuestra respuesta ni es colectiva, ni eficaz, ni comprometida. Nuestra vida diaria está banalmente mecanizada y carente de una identidad que la haga interesante, auténtica y merecedora de ser vivida. Nuestras relaciones son disfuncionales, caracterizadas por el egoísmo, la insinceridad y las relaciones de poder. 
   Esto requiere inmediatamente de una solución, o no solo nos costará nuestra existencia, sino también la del resto de especies y la de la Tierra. La cultura crea y sostiene lo que nos previene de redirigir nuestro rumbo: la sobre-edulcoración de la sociedad. El nuestro es Un Mundo Feliz, de nada sirve seguir consumiendo soma en ingentes cantidades. En otras palabras: todo lo que nos distrae tanto del vacío existencial que compartimos como del peligroso trayecto colectivo dominado por el individualismo atroz, que en mayor o menor medida nos oprime. El rol del soma es vital y su destrucción es menester. 
   Aunque la tarea de analizar el porqué de la inconsciencia colectiva es útil, ni es radical ni debemos centrarnos en ello: solo tenemos tiempo para dedicarnos a trabajar por allanar un camino en base al respeto mutuo, a la solidaridad y a la libertad. Es decir, como individuos debemos asumir nuestra responsabilidad para avanzar en esa dirección.
   Ni sé quién es 'artista' ni qué es el 'Arte', pero como personas conscientes de la precaria situación en la que vivimos hemos de hacer uso de todas las herramientas a nuestro alcance para transmitir la realidad y generar y aportar a ese espacio de reflexión, debate y acción del que salgan propuestas revolucionarias que empiecen como salvavidas y continúen como guías a un barco nuevo. 
   Necesitamos bofetadas, desgarros y sangre. Necesitamos sacar la lengua del tarro de miel que nos engaña. Necesitamos crueldad, destrucción y dolor. De otro modo, continuaremos pensando y sintiendo que todo marcha como debería marchar: lo que inevitablemente conduce a la aniquilación. Este es un momento histórico que requiere de dolor, un dolor que existe pero nos negamos a ver, a transmitir, a sentir. El dolor del 'artista', de su proceso creativo y del 'arte' debe revertir el rol que ahora mismo ha adquirido el soma, funcionar como mecanismo para el despertar, pensamiento y acción colectivos.
   ¿Y tú, vas a ser cómplice de la ceguera social, opresión estructural y de la aniquilación de toda forma de vida? O, ¿vas a ponerte manos a la obra para construir un futuro libre, respetuoso y merecedor de ser vivido? 

Publicado la semana 1. 06/01/2018
Etiquetas
La vida misma
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