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Meri Catania

PORQUE TENGO QUINCE AÑOS Y AÚN NO EXISTES...

Concurso de poesía de Zenda #pasionesdeverano
 

Lo que quiero quererte no está escrito, no lo encuentro en ningún poemario ni canción.

Mientras se besan a la sombra de los setos mis amigas,
y luego no me lo cuentan porque soy la única a la que aún no han besado,
pienso que tengo quince años y aún no existes...

Me siento en el malecón del puerto y las demás pasean,
mi cuerpo no ha crecido, soy aniñada y a los chicos no les gusta que lleve un peto rosa.
Y salgo con el maquillaje escondido en mi mochila y me suelto el pelo en un vano intento por ser una mujer.
No he conseguido que me compren la chaqueta de cuero.

En el malecón digo, donde aún como pipas,
sueño con que hoy me inviten a las fiestas de la playa,
aunque me da miedo ir a conocerte...

Al atardecer, en la cala donde están los mayores,
me escondo tras las rocas para observarlo todo:
las jaimas chill-out, las chicas con pareos, los chicos... tan guapos sin camisetas, la música...conozco todas las canciones...
Beben alcohol...También me da miedo eso.

Una pareja avanza hacia las rocas, se ríen, se besan, se tocan...
Vienen hacia mi y me descubren.
Me pongo colorada y me voy corriendo.

Colorada llego a mi casa y lloro porque me han visto sola y espiando.

Y vuelvo a pensar que tengo quince años y aún no existes...

De nuevo en el malecón, pasean los mayores.
La chica de la playa está con ellos.
Bajo la mirada.
Enrojecida y palpitando.
Pienso que sé que no existes ni nunca existirás para mi.

La chica de la playa me sonríe y se dirige al lugar donde estoy sentada.
El sol se va a poner y la chica me pregunta mi edad.
No miento: quince.

_¿Llevas bikini? Ven a la cala conmigo_y me toma de su mano.

Sentadas en la arena, apartadas del bullicio de las jaimas.

_Te voy a preparar_susurra. Y unos dedos ágiles me peinan la melena,
los mismos dedos borran mi carmín barato deslizándose por mis labios.
Luego toma mi barbilla y la levanta.
Me aplica su barra de labios y con la misma me da un toque en las mejillas.

Me enseña un pareo que lleva plegado en su bolso.
Me quito el peto rosa y me ayuda a anudarlo abultando un poco la tela en la línea del pecho.
Me guiña un ojo.
Enrojezco de nuevo.
Me hace una foto con el móvil y me la enseña.
Sostengo el móvil como un espejo.

Y me descubro diferente.
Y nos miramos a los ojos.
Y me dice_ Se hace así.

Y noto su aliento y me cierra los labios con los suyos y durante breves segundos mis labios van tomando nota y aprendiendo a ser delicados acariciando las comisuras como ella me indica. Y cesa. Y aún trastornada la escucho decirme_ Me gustan los chicos. Y a ti también.

Me va arrastrando de la mano al hervidero de la jaima.

Y se que tiene razón. Porque tengo quince años y aún no existes
pero ya no me preocupa,
ni tengo prisa por vivirte, amor.

Publicado la semana 33. 13/08/2018
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Género
Poesía
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I
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