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Marazul

LUNA LLENA

Amor se ha vestido de noche, en su fresco

manantial gorgotean dormidos sueños por

ocultas veredas perdidos, viejas rémoras

del paso de los tiempos.

 

En el eterno oficio curvo de la noche,

solitarias estrellas, con sensuales caricias, acompañan

mi turbulenta soledad; el misterioso

rastro de la madrugada, iluminando ondulantes

estelas -vertebradas columnas del desierto-,

imagina sutiles espejismos, roces de líricos labios,

fantasmagóricas llamas que mueven sus afiladas

lenguas, de anís y caña dulce, aguardando

el despertar esplendoroso del sol, enamorado

de la noche, eternamente burlado…

 

¡Luz de luna,

universo de incierto destino,

nostálgica virtud,

alas blancas del viento…!

 

Misterioso es el sesgo que

ilumina tu rostro, llevas el mágico

sello de la ausencia en tu demacrada

tez; lenta, paseas por un inmenso

escenario sin que nadie repare

en tu gracia ni se sorprenda ante el sagrado,

inigualable prodigio escondido en el singular

origen de tu antiguo linaje; te engendraron

ancestrales espíritus, virginales

rayos de luz derramas sobre la tierra

revelándome el primigenio y

olvidado arcano que, en silencio, traspasa

la velada rendija de mi puerta…

 

¡Vengan a mí tus nocturnos sones,

enfréntame a mi anhelado destino, aléjame

de esas nubes mezquinas, del despreciable y

grosero anillo que el vanidoso

adalid de la vulgaridad quiere poner

en mis núbiles manos; que el eterno

fluir de tu belleza ponga fin

a mi inquietante zozobra y tu voluptuosa

desnudez, fruto de ardientes cópulas

astrales, me acerque a la cósmica

negrura infundiéndole a mi alma

permanente lucidez!

Publicado la semana 49. 04/12/2018
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Género
Poesía
Año
I
Semana
49
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