Semana
05
Juan Palomo Calleja

BARRABASA. (Anorexia)

Género
No ficción
Ranking
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I BELIEVE  I CAN FLYYYYY ¡¡¡

La canción me  recuerda a mi anoréxica preferida: Barrabasa.

Sus padres regentan una modesta bodeguita en un pueblo de la provincia de Girona. Son bodegueros de toda la vida, de al menos al menos tres o cuatro generaciones. Disponen de un amplio surtido de vinos y cavas,  tanto tradicionales como innovadores.

Su especialidad son los espumosos, tienen cantidad de referencias de  cava muy bien seleccionadas.

Elaborados con varietales cuya percepción olfativa, visual y en boca genera burbujeante sensualidad. El champán fresquito les ha dado un prestigio que traspasa las fronteras del pueblo que les ha visto nacer.

Resulta que a Barrabasa no le gusta el cava. Es la oveja negra de la familia por esta y otras muchas razones que no vienen al caso, de momento.

¡ PERO QUE NO QUIERA CAVA ¡

Es que ni en Navidad, ni aniversarios, ni reuniones familiares - para soponcio habitual de la abuela Anna -

- ¿En dónde fallamos?,  se preguntan sus compungidos padres

- ¡ Ya te dije que dedicaras más tiempo a la niña ¡, reprocha la madre

- ¿Y tú no has podido hacer nada?, requiere inquisitivamente el padre

- Las hemos educado a todas igual, y mira como nos ha salido ésta

- ¿Y vosotras, no tenéis nada que decir?

- No tenemos la obligación de corregir a  vuestra  hija, responde la hermana-portavoz.

Barrabasa, ausente, asiente de cuerpo presente  mientras pinza con precisión quirúrgica  la cucharita de la crema catalana con las yemas de dos de sus cinco dedos.

Está ausente, claro. Como casi siempre que se toca el temita. Ya no va con ella.

Sabe que están montando el pollo de siempre para hacerla reaccionar y así:

"que asuma que tiene un problema", según las penultísimas tendencias de la psicología vecindona más avanzada.

"¡DESPIERTA  COÑO¡"

... joder que plato de crema catalana por lo bajo 206 calorías si al menos fueran natillas no tendrían la puta manía de volcar en  la  ollita el mogollón de azúcar quemado  cómo hago luego para vomitar esto porque he despistado la alita de pollo que me han soldado al plato pero las natillas pegadas a la glucosa pura  es más complicado no puedo meterlas en el bolsillo y a la perra no le gusta el dulce 206 calorías de los cojones se van a transformar en un bolo  enorme que se acumulará con el postre de mañana domingo que otra vez hostia pastel de chocolate al menos 336,9 calorías adicionales a los canelones de verduras que si que está muy bien lo de las verduritas pero cada lámina de pasta proporciona 62 calorías directamente derivadas de hidratos de carbono que deben sumarse al engrudo ese que inventaron los franceses de la salsa bechamel con la que …

"¡PERO REACCIONA, COÑO¡"

... el vino blanco está de puta madre mejor tirando a afrutadito aunque no mucho por los azúcares fresquito entra bien a la tercera copa me escapo de esta vida de mierda joder a ver si se callan el cava no el cava no mola nada está producido con muy buenas variedades y se está innovando mucho pero no no mola nada por culpa del jodido méthode champanoise que ...

Barrabasa empieza ahora a imaginarse esas burbujitas mágicas que en no más de tres columnas producen una maravillosa corona en el culmen del  espejo dorado de tan preciado producto.

Las burbujillas se meten en su boca y ahí empieza el problema; explotan y parte buscan salida por sus fosas nasales, hasta ahí bien.

Pero el resto de las putas burbujas bajan por su esófago, llegan al estómago y debido al calor del interior de su cuerpo se dilatan y dilatan hasta expansionarse y adicionarse resultando una enorme bola de aire  que  abultará groseramente su microbarriga.

Dicha bola aerofágica hará expandir su abdomen hasta extremos grotescos, repugnantes.

Seguirá ese pérfido globo hinchándola por dentro en progresión  esféricamente volumétrica hasta que su densidad corporal sea menor que la del aire que la rodea y no podrá evitar elevarse.

Se convertirá en una pelota enorme y ridícula  flotando al pairo de los fenómenos atmosféricos y a la vista de todo el mundo; en especial de las murmuradoras que dirán de ella:

" ¡ Mira eso, una gorda volando ¡ ”


I used to think that I could not go on. 
And life was nothing but an awful song. 

(…) 

If I can see it, then I can do it. 
If I just believe it, there's nothing to it. 
I believe I can fly. 
I believe I can touch the sky. 
I think about it every night and day. 
Spread my wings and fly away. 
I believe I can soar. 
I see me running through that open door. 
I believe I can fly. 
(…)
See I was on the verge of breaking down. 
Sometimes silence, it can seem so loud. 
There are miracles in life I must achieve. 
But first I know it starts inside of me. 

I believe I can fly

(Compuesta e interpretada por R. Kelly. 1996)

Afortunadamente, ya se empieza a entender por la sociedad la anorexia como enfermedad, y  psiquiátrica. Aunque por esto último sigue siendo estigmatizada

Cosas de la sociedad, envía a la escupidera de la cárcel o al ostracismo sus propios productos de desecho.

Porque la sociedad no está por conocer ni mucho menos saber que cuando la ansiedad piensa por tí pierdes el control de tus actos. Y esta percepción de pérdida de control incrementa a su vez la ansiedad. Asoman tus emociones más adversas que dirigen tu vida. Los pensamientos recurrentes e intrusivos atenazan tu quehacer y lo condicionan, y tu lo sientes y te das miedo. Sientes miedo a tus reacciones más explosivas e hirientes, a tus decisiones que has de tomar y de las que ya anticipas que te vas a arrepentir - con motivo o no -, la inseguridad es constante, no llegas, no alcanzas, estás desbordado por los acontecimientos que con un correcto grado de conciencia podrías afrontar.

Pero cuando la ansiedad es “distímica”, “mayor”, es trastorno mental cronificado y en grado sumo sabes que no estás bien, pero te lo ocultas y lo callas. Y cuanto más lo escondes más alimentas esa ansiedad que va destruyendo tu ser.

Y tarde o temprano sale, explota, se expande en el momento más inoportuno. Luego te arrepientes y alimentas la culpa, y ésta alimenta la ansiedad por la pérdida de control, por la incapacidad de concentrarte, por la insolvencia de tus propósitos, por la impotencia, el miedo.

Tienes “un problema”, pero no tienes recursos para solventarlo, empezando porque no quieres reconocer que tú eres una de las personas afectadas por un trastorno psiquiátrico.

Tu pensamiento va perdiendo su racionalidad superado por la impulsividad, la irrealidad preside tu vida, hipervigilante a amenazas inexistentes o exageradas por tu pensamiento obsesivo y rumiante, anticipativo de desgracias futuras.

No eres capaz de discernir el camino correcto, y lo sabes, y te culpas…

… y te culpan.

 

 

Publicado la semana 5. 03/02/2018
Etiquetas
El deseo expreso de una amiga , De Ferias y Sueños , Ruinas
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