Semana
30
Juan Palomo Calleja

LA PRIMERA CENA

Género
No ficción
Ranking
4 59 2

LA PRIMERA CENA

 

Me asignaron la mesa de mi colega, me alegré mucho, él poco; es lo que tienen los depresivos. Lo tenía casi enfrente. Se encontraban sentados los compañeros y compañeras que iré describiendo. Con tiempo y por etapas porque no es fácil.

A. era una rubia natural de preciosos ojos  azules y felinos, de treinta y poco. Todavía era muy guapa, aunque sin duda vivió tiempos mejores.

Estaba en etapa inicial de metadona, ingresó el día anterior a mí. La tenían tan sedada que se dormía sobre el plato de sopa con la cuchara a medio camino de la boca. Esto no es broma ni una exageración, es cierto y no nos hacía gracia ninguna. Teníamos que ir despertándola cada poco para que no se le hundiera la cara en el plato, tres veces al día; mañana, tarde y noche. Y para que comiera, claro.

Puede que no fuera del todo sincera con el psiquiatra que la derivó a la UPD, ya que en esta Unidad se entra limpio de heroína. Esa es la buena noticia. La mala es que se entra completamente enganchado a la metadona y hay que seguir un largo proceso de desintoxicación de forma muy progresiva, miligramo a miligramo.

O puede que desde que el psiquiatra  te inscribe en la lista de espera y te llaman para entrar, pasan entre seis y ocho semanas.

Dos meses para un heroínómano es mucho tiempo. Y para los otros también.

Pero la UPD sólo podía atender un máximo de 22 pacientes en ciclos de mínimo 28 días. Para una población  de 500.000 habitantes en la provincia.

Al día siguiente, entre cabezadas, me iba contando algo de lo suyo. Poco, detecté que esta chica sufría lo inimaginable y tenía una vida de mierda. Se metía dos pollos al día de heroína. Por la vena, en la ingle. Falda arriba y se pinchaba junto al coño (Estaba todo el día en la calle, con su noche, qué más le daba ya).

Aguantó dentro dos días más, pidió el alta voluntaria y ya sabíamos a donde fué, eran las diez de la noche. Después de su última cena...

Luego me fuí enterando de alguna cosa más de ella, que yo suponía. Sólo pensarlo me produce un tremendo asco. Es increíble lo que una enferma se ve obligada a hacer por un pico.

No me dío tiempo a saber qué dolencia psiquiátrica sufría. En la UPD se tratan dependencias en enfermos psiquiátricos,  Unidad de Patología Dual. Y esta dualidad es tratada en conjunción y coordinación en una misma Unidad de diferentes especialistas en cada una de las dos categorías de enfermedad, quedó dicho en una entrega anterior

Parece mentira pero este tipo de unidades se definieron en la sanidad pública de donde habito no hace más de diez años.

La última cena de A.

 

Publicado la semana 30. 29/07/2018
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter