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Juan Palomo Calleja

UNIDAD DE PATOLOGÍA DUAL (Notas desde la dualidad)

UNIDAD DE PATOLOGÍA DUAL

En los Centros de Salud Mental CSM ambulatorios, se pueden llevar a cabo visitas al psiquiatra o psicólogo y te vuelves a casa.

También son llamados así los hospitales psiquiátricos, centros en los que te ingresas o te ingresan por un período de tiempo que a tí siempre se te hace muy largo, como ya dije, por eso les llaman “de larga duración”

En dichos CSM de larga duración tu no visitas al psicólogo o psiquiatra, el te visita a tí y luego se va a su casa, tu te quedas.

Los CSM hospitalarios se dividen en unidades según las patologías, la edad, el grado de agudeza de tu dolencia etc.

Pues los enfermos duales tenemos no una sino dos dolencias, una psiquiátrica y la otra una dependencia tóxica

Resulta que antes de ingresar en la UPD, unidad de patología dual, debe intentarse el tratamiento ambulatorio que también describí.

Si esto no funciona, no siempre por culpa exclusiva del enfermo, lo recomendable es un ingreso en un régimen muy estricto de control y seguimiento de la evolución del paciente. Generalmente en períodos de como mínimo 28 días durante los cuales se lleva a cabo una desintoxicación, recuperación de hábitos alimenticios higiénicos y habitacionales, terapias individuales, en grupo y ocupacionales destinadas a una rehabilitación o habilitación en la sociedad.

Ingresas más voluntariamente que en otras ocasiones en las que sólo te trataban un trastorno psiquiátrico. En teoría el tema psiquiátrico ya se encuentra  más estable y es momento de incidir en las drogodependencias.

Pero de forma conjunta, con la intervención de diversos profesionales expertos en cada una de las causas y consecuencias de ambas dolencias

Hay psiquiatras que te ajustan en lo posible la cosa química con más química, a estos ya los conoces de sobras, posiblemente llevas años con ellos a los que acudes en busca de fármacos que te ayudarán a  continuar tu vida con aparente normalidad

Pero también tienes psicólogos cerquita todos los días, y esto es lo nuevo que te sorprende. No estás acostumbrado. Hasta la fecha te metes la medicación y apáñate luego, pero ingresado descubres lo imprescindible de la intervención psicológica, ya que los fármacos llegan hasta donde llegan.

Pero es que también hay terapeutas ocupacionales que jugando jugando te hacen descubrir y aprender allí donde los fármacos por sí solos no alcanzan.

También hay trabajadores sociales, que evalúan tus circunstancias y te preparan la salida, la vida tras el alta, sientes que ya no estarás solo

Enfermeras que te facilitan algún ajuste farmacológico pautado cuando lo necesitas, te controlan el peso, el sueño, y tus constantes

Cuidadoras que te miman, te riñen, te protegen - de tí mismo-, te vigilan te alimentan y con las que estás en permanente relación cuasi materno filial.

En definitiva, que yo me pasé  años suplicando ayuda, dando tumbos, probando psiquiatras, ajustando medicaciones hasta que con sólo eso no pude.

Así que una vez me recomendó mi psiquiatra de referencia el ingreso en la Unidad de patología dual, y me explicó lo que era, tuve la seguridad de que ahora sí me iba a curar.

Nuestra sanidad pública anda escasa de medios, no es mala, pero es lenta y perfectible.

En algún caso,  los duales en el año antes de ingresar, en el año en el que estamos  fuera, al albur de la sociedad y entorno cercano, experimentamos algunos una degradación y una desvalidez que tiene muy graves y muchas veces difícilmente reversibles  consecuencias

Pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Publicado la semana 28. 15/07/2018
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