01
José Serrano

Otro día de noviembre

“Ya no cantes cigarra,

apaga tu sonsonete,

que llevo una pena en el alma,

que como un puñal se me mete.

Sabiendo que cuando canto,

suspirando va mi suerte…”

                No podía quitarme de la cabeza la dichosa coplilla, pues condensaba mi infancia entera entre sus versos. El vaivén del mar desapacible y gris se complementaba con el frío viento que enrojecía mis orejas. Se me escapó una media sonrisa: otro día más de noviembre.

                Apoyado sobre la barandilla del paseo marítimo, desgranaba pensamientos con un cigarrillo entre los dedos. Todo era gris y azul. Frío y ordenado. Apartando la vista del mar, me fijé en los que paseaban. Me imaginaba sus historias. Me imaginaba lo que les había hecho acabar una tarde de noviembre andando abrigados por el Paseo de la Concha. Me ayudaba a coger perspectiva, a relativizar mis propios problemas.

 “Bajo la sombra de un árbol,

y al compás de mi guitarra

canto alegre este huapango,

porque la vida se acaba.

¡Y no quiero morir soñando,

ay, como muere la cigarra!”

                Una pareja mayor me miró con extrañeza al pasar por mi lado, y me di cuenta de que estaba canturreando por lo bajo. Les sonreí y comencé a caminar en dirección contraria. Liaba distraídamente otro cigarrillo. Mirando a Igueldo, me pregunté si me daría tiempo de llegar antes de que oscureciera.

                Me sacó de mis ensoñaciones un niño pequeño que chocó conmigo y cayó al suelo, mientras otra niña llegaba corriendo y le tocaba.

- ¡Tú la llevas! – le gritó, yéndose entre risas.

Ayudé a levantarse al chico que, rápidamente, se sacudió el pantalón y echó a correr, intentando alcanzar a la que me pareció su hermana. Musitando una disculpa, el padre de las criaturas se me acercó para preguntarme si estaba bien. Sonriendo de nuevo, seguí andando.

Me sentí transportado por lo entrañable y familiar de la situación a otro día frío y gris: ya no estaba paseando por la playa de Ondarreta, sino que, adormecido en el viejo Audi de mi padre, veía pasar pinos y curvas de la antigua carretera de Despeñaperros. Tenía apenas dieciséis años, y mi padre me estaba riñendo por las calificaciones mediocres que había sacado en el último trimestre. Yo asentía o murmuraba alguna excusa pobre, aparentemente impasible al chaparrón que me estaba cayendo.

Finalmente, mi padre calló e introdujo un disco en el reproductor de música del coche. Intercambiamos una mirada cómplice cuando Camarón arrancó por bulerías. Yo subí el volumen, mientras mi padre seguía el compás en el salpicadero. El tono alegre de la guitarra se entretejía como un contrapunto con el repiquetear de las gotas de lluvia en el cristal. Áspero, tierno, liberal y esquivo. Suspiros de alguien que, a su pesar, ha visto más de lo que le hubiera gustado. Pero la música sonaba, fluyendo entre nosotros. Y la música sonaba, y la carga de otros tantos viajes juntos nos hacía sentir que nada de eso era nuevo. Y la música sonaba, rompiendo diques y bajando barreras. Y la música, inocente, seguía sonando.

 A pesar de nuestras continuas riñas y discusiones, de mi empeño como buen adolescente en aislarme y de sus errores al intentar comunicarse conmigo; nos conseguíamos encontrar el uno al otro entre acordes de guitarra, fandangos y seguiriyas.

Negué con la cabeza pues lejos quedaba todo aquello, mientras notaba el calor de la colilla en los dedos. Los dos chicos de antes, incansables, correteaban alrededor de sus padres que, con infinita paciencia, los iban guiando entre juegos y risas a casa. Me subí el cuello de abrigo, siguiendo con la vista los pasos de la familia. Saqué mi teléfono móvil con el hastío de quien ya no espera nada más de la vida: tenía una llamada perdida de mi padre. Marqué su número, canturreando mientras se establecía la llamada.

“La vida, la vida, la vida es,

es un pasatiempo,

la vida, la vida es.”

Le escuché al otro lado de la línea y sonreí. Volvía a tener dieciséis años.

Publicado la semana 1. 02/01/2018
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
No ficción
Año
I
Semana
01
Ranking
0 434 2