Semana
38
Jo, Ybáñez

CRÓNICA DE UN ADIÓS

Género
Teatro
Ranking
1 38 0

Escena 1

- Has recibido un paquete -dice ella.

- Sí, lo esperaba -dice él.

- ¿Qué es?

- Un libro

- ¿Un libro?

- Sí, un libro, un libro -dice él molestándose.

- ¿Y eso cómo es?, si nunca te gustó leer...

- Me lo manda una amiga.

- ¿Una amiga? -dice ella desconcertada.

- Sí, una amiga que he hecho por internet.

- ¡Vaya, qué interesante!

Escena 2

- ¿Tú crees que existe de verdad lo de la media naranja? -dice él

- ¿Cómo dices?

- Pues que el libro que estoy leyendo dice que las personas son la mitad de un alma que al nacer se dividió y que en alguna parte del mundo está la otra mitad y que si se encuentran, se dan cuenta de que son las dos mitades de un alma y viven felices para siempre.

- Bueno pues es una teoría interesante, no sé... tengo que pensarlo.

Escena 4

- Por favor, ¿puedes venir ya a dormir?. Es muy tarde -dice ella

- Espera un momento, me despido y voy -grita él desde el despacho.

- Deja ya internet, hablas mucho con esa amiga tuya, creo que hablas más con ella que conmigo, porque conmigo no hablas nunca; estás muy raro.

- Tengo que decirte algo.

- Dime -contesta ella ya desvelada.

- Hace mucho tiempo que ya no te quiero, estoy enamorado de esa amiga con la que hablo por internet.

- ¿Que ya no me quieres?, ¿cómo puedes decir eso?, soy la misma de siempre; me prometiste estar conmigo en lo bueno y en lo malo, creía que estábamos mejor que nunca -dice ella sin saber que acaba de iniciar un período de dos años de dolor y lágrimas.

- Nunca os dejaré a ti ni a los niños.

Escena 8

Ella está haciendo la cama y encuentra, otra vez, un pañuelo húmedo debajo de la almohada. Le extraña que no esté junto al teclado del ordenador, donde hace tiempo que encuentra vello púbico por las mañanas.

Escena 10

- Todo ha terminado entre mi amiga y yo -dice él

- Bien, -contesta ella ya sin ganas.

-Lo que pasa es que la invité a pasar las fiestas aquí y me sabe mal decirle ahora que no venga -dice él arrastrando las palabras, como disculpándose.

- Eso te sabe mal decirselo a ella, ¿no?.

- Pero no pasa nada, ya no hay nada entre nosotros, que venga y se vaya y ya está.

- Bien -responde ella, rota.

Escena 25

- Sí que hubo atracción entre nosotros -dice él

- Pues recoge todas sus cosas, regalitos y mierdas, y quítalas de mi vista. ¡Ojalá pudieras quitar también el sofá y el equipo de música que compraste!, porque lo compraste por ella, ¿verdad?.

- Lo necesitábamos.

- ¡Y una mierda necesitábamos nada de eso!. Y el internet se ha acabado, que lo sepas -último intento, piensa ella.

- De acuerdo -dice él, mohíno.

Escena 31

- Deberías ponerte los pantalones más ajustados -dice él

- Es muy molesto para mí llevar ropa ajustada y tener que atender a los niños, limpiar la casa y estar sentada en el trabajo con pantalones apretados.

- Pues ponte faldas cortas, aunque no creo que te sienten muy bien, estas algo gordita.

- Peso cincuenta y ocho kilos, no creo que sean muchos.

- Y deberías ser un poco mas romántica.

- Ya lo era, pero dijiste que todo eso eran tonterías y lo fui olvidando.

- Pues ahora me gusta.

Escena 34

- No enciendas las luces cuando vienes a la cama a las tres de la mañana, por favor, me despiertas y me cuesta mucho volver a dormirme -dice ella.

Él no dice nada, pero sigue encendiendo la luz todas las noches cuando va a la cama a las tres o las cuatro de la mañana, sentándose en el borde a desvestirse y ponerse el pijama, después de haber estado riendo y tecleando en el ordenador del despacho, pared con pared con el cabecero de la cama.

Escena 36

- ¿Por qué me miras tanto? -pregunta ella.

- No sé, miro cómo comes, cómo te mueves, cómo hablas -y lo hace con una mueca de desprecio, cree ella.

- Me molesta, parezco un mono del zoo.

- Mueves los labios de una forma... haces un ruidito...-más cara de asco.

- Tú también haces ruidos -se defiende un poco ella.

Escena 45

- Voy a ir un fin de semana a Madrid -dice él.

- ¿Tú solo?

- Sí, a pensar un poco, tal vez a tirar una cana al aire.

- ¡Ah, muy bien! -dice ella ya con sorna.

- No te sabrá mal, ¿no?, asi me aclararé.

- Haz lo que quieras, pero cuanto más leña eches al fuego, peor será nuestra convivencia.

- Cómprame ropa interior -¿no ha oído lo que ha dicho ella?.

- No, querido, cómpratela tú si quieres -¡hasta ahí podíamos llegar!.

Escena 48

- Para que lo sepas: no pude hacerlo -dice él

- No pudiste hacer ¿qué?

- No pude tener sexo con ella, me sentia culpable.

- Sexo ¿con quién?

- Con mi amiga de internet.

- ¿Otra vez la tia esa?

- No es la misma, es otra -dice con naturalidad él.

- ¿Cómo que otra?, ¿conociste a otra media naranja?.

- Sí, hay muchas esperando.

- Así que ¿habías quedado con ella en Madrid?, me dijiste que era una cana al aire y ¿ya habías quedado con ella? -el asombro y el asco no la dejan pensar más.

- ¿Qué te creías?, ¿que iba a ir a ver qué salía?, no, mujer, era con ella.

- Pues me alegro que no pudieras.

- Voy a dejarla y a centrarme en nuestra familia.

Escena 60

- Necesitamos renovarnos en la cama -dice él

- Sí, ¿qué se te ha ocurrido?

- Mira, te he comprado una peluca.

-¡Vaya!, ¿pelo negro, largo y enmarañado?

------------------------------

- No ha servido, su pelo es más suave que el de la peluca, no es tan guapa como tú, pero tiene mucho mejor tipo -dice él cuando acaba, cuando se levanta para ir al despacho.

Escena 65

- Ya casi estoy decidido -dice él

- Decidido ¿a qué?.

- A quedarme con la familia.

- ¡Qué bonito! -contesta ella anestesiada, recordando la casi violación de la noche anterior, cuando él la chantajeó diciéndole que iban a reconstruir su relación.

- Sólo me falta para decidirme una cosa.

- ¿Sí?

- Quiero ir de viaje a su país para acabar de decidirme.

- Si te vas no vuelvas.

- Pero ya te he dicho que no os dejaré.

- Si te vas no vuelvas y hoy mismo empiezo a mirar lo de la separación.

Escena 68

- Si los niños no quieren estar contigo es porque ella es muy dulce, muy cariñosa, no se lo tengas en cuenta -dice él

Escena 70

- ¿Y si vivimos así siempre?, nadie tendría porqué enterarse: yo viajo de vez en cuando a verla y tu y los niños aquí en casa -dice él.

- Saca tus cosas de mi casa hoy mismo -por fin es el fin.

Escena 1537

- Sí, la conocí en un viaje que hice de vacaciones cuando me separé -dice él a quien quiere escucharle.

Publicado la semana 38. 20/09/2018
Etiquetas
atrapados en la red de tam tam go , Mejor, nunca
Compartir Facebook Twitter