Semana
08
Jesús Andrés Pico

Culminación de la semilla

Género
No ficción
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El pasado 15 de febrero, en la librería Documenta de Barcelona, asistí a la presentación de La semilla del óxido, premio Miguel Hernández de 2017. Oficiaron la ceremonia José Corredor-Mateos y Guillén Vallejo. José Luis García Herrera, el autor, cerró la terna, pues Jesús Pastor, editor de Devenir, excusó su asistencia. En Facebook, se pueden encontrar reseñas e imágenes del acto.

Conocí a José Luis, en 2008, durante la entrega de premios del XXVII Certamen de Poesía “Federico García Lorca”, en Nou Barris, Barcelona. Ambos ocupábamos sillas adyacentes sin saber cuál de los tres premios  habíamos obtenido. A medida que el acto avanzaba se resolvió la incógnita. No voy a decir a favor de quién. Si a alguien le interesa que urge en nuestros currículos. Como sucede en estos casos, hablamos brevemente durante el posterior refrigerio e intercambiamos impresiones y direcciones. Más tarde descubrí en la red sus, entonces ya, impresionantes logros y leí algún poema suyo que me confirmó que estaba ante un gran poeta. En cuanto me fue posible adquirí varios de sus libros. Desde entonces he seguido con interés su trayectoria, sus escritos, sus premios y reconocimientos. Hemos coincidido en varios eventos y tomado muchas cervezas hablando de poesía y de vida.

Hago ahora un paréntesis para relatar la anécdota sucedida a raíz de una suspensión de pagos declarada por la empresa en la que he trabajado durante más de 35 años hasta hace poco más de un mes. Fue en el 2012, en plena crisis. La cosa se resolvió con el abandono del grupo Bureau Veritas, el despido de gran parte de la plantilla, la adquisición de la empresa al precio simbólico de un euro por una empresa madrileña que actualmente no disfruta de sus momentos más boyantes y el cambio de emplazamiento a otras oficinas más económicas en la misma población. Con el trasiego de muebles andábamos cuando, al entrar en el portal de la nueva sede, me encuentro a José Luis frente a frente. Resulta que íbamos a trabajar en el mismo edificio, él ya lo hacía en la planta del sótano y yo lo haría, mientras no tuviera obra asignada, en la primera. Unidos por la dedicación a la poesía y por el lugar de trabajo, ¡cómo no habrían de caer charlas y cervezas, pese a la dificultad de adecuar nuestros horarios! ¡Cómo me he alegrado con cada uno de sus premios de los que el Miguel Hernández de 2017 es el último exponente y, probablemente, el de mayor enjundia!

Pero a José Luis hay que disfrutarlo en sus poemas, en sus libros (más de 25 poemarios publicados, la inmensa mayoría por haber sido merecedores de premios de poesía desde aquel Lágrimas de rojo niebla que obtuvo el  Vila de Martorell en 1989) Y hay que preguntarse de dónde saca tiempo para elaborar tan dilatada producción de calidad contrastada que no deja indiferente al buen lector de poesía. Y es que aparte de escribir, labor que confiesa realizar de noche, trabaja todo el día en Sant Cugat, relativamente lejos de su residencia de Abrera y, que yo sepa, continúa siendo secretario del Fòrum Cultural Gaspar de Preses y coordinador de los premios literarios Vila de Sant Andreu. Amén de que participar en premios literarios (ha obtenido 79 y se ha presentado, lógicamente, a muchos más) conlleva, aparte de la creación, un trabajo de compaginación, impresión, encuadernación y envío, que se toma su tiempo. Y su maravillosa mujer y su hija reclaman también su espacio y su atención. Un prodigio de hombre además de excelente poeta.

A estas alturas es donde debiera romper (ahora con un simple clic es muy fácil) lo escrito y hablar de aquello que motivó este trabajo: la presentación de La semilla del óxido. Cosa que no voy a hacer, destruirlo digo, porque tengo intención de volver a hablar de José Luis García Herrera en un futuro cercano, como lo haré de otros grandes poetas actuales que conozco, aunque a alguno no personalmente, como son el salmantino Ramón García Mateos, Luis Llorente, segoviano, o el cubano almeriense Alexis Díaz Pimienta. Y lo hasta ahora escrito, escrito queda para cuando vuelva al escritor del Baix Llobregat.

La cita en Documenta era a las 19,00. Media hora antes coincidí en la entrada con José Corredo-Matheos, uno de los mayores poetas vivos de la generación de los 50, a quien no tenía el gusto de conocer personalmente. Me presenté y hablamos. Me dedicó su Desolación y vuelo y, en justa correspondencia, se llevó dedicado De decires y alondras, mi último poemario que será presentado este sábado en la Casa de Granada de Barcelona. José es además de eminente poeta, un gran crítico literario y abrió el acto con magistrales comentarios sobre algunos de los poemas de José Luis García Herrera y su gran trayectoria como escritor de poesía  de la que La semilla del óxido es culminación y broche plenamente logrado. Habló luego un expresivo y gesticulante Guillén Vallejo, quien mencionó que el título es un oximorón, pues contrario a la semilla es el óxido que representa el desgaste, el fin, la muerte; un gran acierto del autor, quien tomó la palabra para, tras los agradecimientos de rigor, leer una selección de poemas y dar paso a una tertulia final en la que, desgraciadamente, no pude participar pues abandoné el lugar cuando aún José Luis andaba poniendo voz a sus poemas, pues se requería mi presencia en otro lugar y ya llegaba tarde.

He tenido tiempo en esta semana de leer la obra y coincido con José y Guillén en la apreciación de que la semilla de poeta que germinó en aquellas primeras  Lágrimas de rojo niebla, ha ido fructificando más y mejor en cada uno de  sus libros hasta llegar a la culminación de éste último, al que seguirán otros en castellano o catalán, que en ambas lenguas se desenvuelve y nos maravilla a quienes lo leemos con creciente atención.

Para terminar, una recomendación: si no han leído nada de José Luis, háganlo ya. Cualquiera de sus obras sirve para disfrutar de su personal estilo. Comiencen, si acaso, por la última para descubrir la originalidad y el yo del poeta. Para quienes ya conocemos sus versos, sobran las palabras.

Publicado la semana 8. 22/02/2018
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