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Jesús Andrés Pico

Epistolario de Amelia .54

Amada Amelia,

Cómo se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco… suena Machín a recuerdo  en la noche invernal. Siendo poeta, susurra el viento. El viento helado de tu Madrid desbaratado, cubierto aún por la nieve y la inoperancia de sus políticos. El alcalde Almeida y la Ayuso, presidenta de lo suyo, quieren que se declare a todo Madrid zona catastrófica por una nevada. ¿Cómo se lo montarán para sobrellevar el invierno los pueblos del norte o los pingüinos del sur, incluso los pingüinos de Valladolid que no queda tan lejos de la capital del reyno?

Que sí, que se puede amar a dos, tres, infinitas mujeres a la vez porque el amor no tiene límites. Y el poeta escribe un poema con nombre de mujer, que bien podría ser el nombre de otra, los nombres de todas las mujeres amadas de los poetas. Los nombres, como el amor, como  el agua, adoptan la forma del continente o poema que los abraza. Yo te amo confinada y luminosa en ese Madrid de postal y pandereta que nos muestran los noticiarios patrios, ese Madrid que sufre a  pie de calle virus y resbalones, y a políticos nacionales y locales sufre. Un Madrid sin colegios y con los bares, como los de España entera, a punto de echar el cierre por acoso y derribo. Escribo en los bares, escribía ese gran poeta que es Ramón García Mateos. Y no nos van a quedar bares para escribir o hincarle el diente a un buen botillo. Que no sabe tan bien un poema hecho en el silencio del hogar como el concebido entre copas de Ribera y voces estridentes. Con Ramón me hermana la tierra, el fútbol y los bares. Por supuesto, la poesía y el arte de amar a las mujeres, más ahora que él también se ha unido al culto y jovial colectivo de los jubilados.

Te amo lejana y presente en mis tardes de ensueño y ventanas cerradas. Las noches tienen nombre de agua y aroma estival. Felicidad se llaman mientras pasa la vida. Pasa la vida limitada por la pandemia y sigo golpeando, ya lo ves, y arañando premios aunque no pueda recogerlos como se merecen: Iniesta, Mollet, Barcelona, Badalona, Sidney y Teruel. Ganar un premio en Australia no es moco de pavo y el Amantes de Teruel viene como anillo al dedo marmóreo y frio del amor eterno. Es la primera vez que me premian un libro de poemas y sostengo en mis manos, temblorosas como la primera vez que tomé con ellas las tuyas, este poético librito que terminose de imprimir el 31 de agosto, Día Internacional de la Solidaridad y festividad del santo mediterráneo Ramón Nonato, redentor de cautivos. Los nombres del agua  navega por lugares donde probé el agua inmortal de la breve felicidad: Nilo, Venecia, Rota, Peñíscola, Cudillero, Malvarrosa, Darro…

También a ti te amo, pero es para Felicidad siempre mi agua. Mi agua, siempre. Como los versos que te transcribo, porque bien pudiste ser su destinataria:

Tu cuerpo de mujer es como el agua

que erosiona y socava el cuerpo mío

 ……

Dame tu agua, mujer, que voy al mar.

……

La vida anterior a nosotros nos observa

y penetramos la sangre tendida y cóncava como un lago.

……

Acaricia el pie la hierba y la lluvia el rostro,

rocío diurno que aparece de repente,

besa y se va como una canción que recuerda

el tiempo ido y los amores primeros

cuando tú tenías otro nombre y otro rostro.

……

El lago es un ojo sin llanto,

un ojo que espía los enamorados labios

que buscan la sombra para

llamar a la lluvia con su danza de besos,

……

Aquí apreté mi cuerpo contra el tuyo

y lamí la sal de tus labios,

descubrí radas imposibles en tus axilas

e infinitas arenas donde varaba el deseo

……

 Tu seno tiene el justo tamaño

de un verso endecasílabo, cabe

en el hueco justo del deseo,

……

Y leo para ti poemas de otros

porque yo sólo existo para amarte

con la fuerza de todos los poetas

que amaron como yo te estoy amando,

……

El mar era sólo el lecho que recibía azul

nuestros cuerpos mojados.

……

y disfruto de ti  como de un vino,

como un fruto en sazón que me entregara

el mar entre las crines de su insólita calma.

……

Se elevan tus rodillas cerrando el mundo en torno.

……

En cada nombre de agua vive un poeta.

……

Tú, entonces, te pones triste mirando hacia poniente

y todo mi amor no basta para pintar sonrisas

en esas tardes lentas.

……

Para poseer los nombres no basta mirar los mapas.

Hay que adentrarse en el mundo que nombran

como entro en ti y en el poema.

……

Cada noche te amo igual y te amo distinta.

 

Cada noche puedo amar dos mujeres a la vez y ser poeta, tu poeta.

 

 

Publicado la semana 160. 18/01/2021
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