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Jesús Andrés Pico

UNA PALABRA INVASORA Y LA PALABRA OLVIDADA

UNA PALABRA INVASORA 

Félix Maraña reproduce en Facebook un artículo suyo publicado en El Diario Vasco donde, bajo el título de Una palabra invasora, escribe: “De un tiempo a esta parte, nada sucede, nada ocurre, nada acontece, nada trasciende, nada es, si no se llama evento. Es el palabro al que recurren todos. Es una epidemia. Es sin duda una palabra invasora. No hay actos, congresos, encuentros, programas, acontecimientos, conciertos, cursos, exposiciones, coloquios, tertulias, convenciones, congresos, ferias, presentaciones, festivales, conferencias, recitales, mítines; nada de nada. Todo es evento.” Y sigue, haciendo referencia al Juan de Mairena machadiano y la frase que, por asociación lectora, a uno se le viene a las mientes al leer u oír la palabra: “Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”, hábilmente traducida por el alumno por “lo que pasa en la calle”. Félix, tras  hablar de la torpe utilización de la lengua, la escasez del pensamiento, la lectura pobre o inexistente, la pereza o el empobrecimiento del alma, concluye su breve y capacitado artículo de esta manera: “El lenguaje se inventó para eso: referir objetos, nominar afectos y construir mundos. No hay evento que lo mejore.” Yo no sé a ustedes, pero a mí me entran unas ganas enormes de amorrarme a cuanto diccionario tenga a mano y de adormir cada noche con un dardo de Lázaro Carreter.

Me viene a la memoria un ínclito Alejandro, que en nada hizo honor al nombre del hijo de Filipo, presidente de una asociación cultural, para quien los recitales, conferencias, festivales y presentaciones de libros que organizaba eran siempre eventos. Y yo confieso, mea culpa, haber utilizado en varias ocasiones el término por mor de la inmediatez y la comodidad.

El Diccionario de ideas afines de Fernando Corripio, en su edición de 1985, apunta para evento los sinónimos o palabras afines: incidente, acontecimiento, hecho y suceso; remitiendo al lector (¿hay lectores de diccionarios o se  debe decir consultor?) a ver o consultar la última voz (suceso) que sí presenta un amplio abanico de palabras e ideas semejantes o emparentadas por el uso. Evento se ha pervertido al llegarnos vía América con el significado que se le da en el idioma inglés. La desidia y el abuso la han convertido en palabra invasora.

Como las especies no autóctonas que destrozan fauna y flora, las palabras invasoras minan el idioma, llegando algunas a aposentarse en él  junto a otras de rancia solera.

La Fundeu, siempre atenta a facilitar y esclarecer la labor del escribidor, anda continuamente llamando la atención sobre palabras foráneas, sobre todo anglicismos, que desplazan sin ningún miramiento, debido a lo presuroso y ligero de la información actual, los traductores al uso y la negligencia, a voces oriundas o ya instaladas en el idioma propio con igual o más exacto significado.

Quizás sea el peaje de los tiempos. El querer avanzar por autopistas, descuidando las carreteras secundarias donde el paisaje y el paisanaje son más auténticos, admirables y serenos.

 

LA PALABRA OLVIDADA

(Recupero este antiguo escrito, “La palabra olvidada”, que me ha recordado Facebook porque hace algunos años lo utilicé en mi muro para desear todo lo bueno que se augura por estas fechas. Vayan por delante mi anhelo y afán de que no se repita un año aciago y nefasto como el presente):

Debajo de oropeles y lujosos vestidos confeccionados por quienes se presumen dueños del tiempo tirita un cuerpo desnudo.
Bajo cada historia fabulada por los vencedores subyace una historia verdadera.
Sustentando las piedras, las arcadas levantadas para adorar a los dioses inventados a semejanza del hombre, hay restos de ancestrales cultos a desconocidas deidades.
Debajo de cada camino asfaltado hay huellas de pies descalzos sobre el polvo primigenio.
Bajo soberbios edificios, aire contaminado y corazones de metal, late con fuerza el corazón antiguo de la tierra.
Sustentando las palabras convertidas en moneda de cambio subyace, rizoma primordial, una palabra:
La palabra primera pronunciada por el hombre. La palabra olvidada. La palabra desnuda, tiritando en el gélido polvo, ocultándose del sol abrasador en espeluncas oscuras. La palabra que otras palabras —paz, amor, felicidad, muerte— quieren recordar.
La palabra nacida de la tierra y vuelta a la tierra. La palabra que dio origen a la alquimia y a todas las religiones. La palabra que nadie puede destilar a partir de sus frutos. La palabra que intuimos vagamente en el vientre materno. La palabra que por sí sola vale por todos los poemas escritos y por escribir. La Palabra.
La palabra que debiera sustituir a todas las que llevo escritas para desearos desde el origen común de nuestras vidas, todo lo bueno que la existencia nos ofrece, prescindiendo de los ropajes que hemos aceptado, como mal menor, en estas fechas. Buscadla en el fondo de vuestro corazón y si la encontráis, lanzadla al mundo entero para colmarlo de paz, amor y felicidad, antes de que el mundo se sumerja en el olvido.

 

Publicado la semana 155. 17/12/2020
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