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Jesús Andrés Pico

Epistolario de Amelia .53

AMELIA (o el tiempo que aún nos queda)          

 

                                                           Y siempre siempre acuérdate
                                                           de lo que un día yo escribí
                                                           pensando en ti como ahora pienso.

                                                              JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

 

Cae la noche y te escribo bajo la evocadora luz del flexo. Ahora que ya nadie tiene flexo ni escribe cartas, te escribo. Lo hago como entonces, desde el palomar de las cartas, como el poeta que quise ser. Lo hago ahora que ya no tiene sentido, pues volaron todas las palomas con sus mensajes de amor y el palomar es una jaula donde anidan recuerdos y esperanzas truncadas. Volvieron algunas para traerme, en su pico y en su pechera blanca, tus besos y tu letra redonda y erecta como una primavera plagada de flores. Y eso es lo único que ahora me queda en esta amarga soledad. Y la esperanza de que tú te encuentres en semejante situación y esta carta, dirigida a tu antigua dirección (Correos hace milagros), llegue a tus manos.

Te escribo como se escribe  a un nuevo amor, ahora que la soledad y la nostalgia me invaden y te imagino, también, solitaria y triste, porque, como dijo el poeta (podía haber callado semejante obviedad) ya no somos los mismos. Ya no eres aquella niña que solicitó amistad desde las páginas de un tebeo y contestó a mi primera carta y a todas las demás que siguieron en viajes de ida y vuelta, vehículos para el conocimiento mutuo. Éramos amigos, nos contábamos tantas cosas… tu enfermedad, mi deseo de ser escritor… Pasó el tiempo, tú te curaste, yo comencé a escribir poemas y, sin saber cómo, surgió el amor, un amor idílico que parecía eterno. Nos intercambiamos fotografías y besos de papel, tú me enviabas mechones de pelo y cartas perfumadas, yo te adjuntaba poemas llenos de amor. Era la edad de la adolescencia, todo era inseguro y tan real como los sueños. Necesitaba conocerte y besarte de verdad, rozar tu piel y tocar tu pelo. Y fui a tu Madrid de ensueño ambicionando quimeras  y un futuro común que no pudo ser. De aquel inusual fin de semana guardo el recuerdo de tu mano en la mía paseando por el Retiro, la visita al museo del Prado oliendo el lienzo inédito de tu cuerpo y los castos besos que, tímidamente, nos dimos. Continuamos escribiéndonos por un tiempo, pero casi sin darnos cuenta la vida nos empujaba como un aullido interminable, y descubrimos que  los versos de amor eran versos muy tristes y que los sueños se rompen al madurar el día. Había de ser así, la vida está hecha de distancias insalvables y piruetas imposibles. Cada cual siguió su camino y dejamos de escribirnos. Yo guardaba todas tus cartas, pero fueron desapareciendo como las palomas mensajeras y las hojas que el viento arrastra al pasar los otoños sembrando olvidos y cosechas nuevas. Alguna guardo aún junto al mechón de tu cabello y tus fotografías como reliquias que miro, ahora que el tiempo se me acaba, en esta fría residencia donde me aferro a tu recuerdo y a los poemas que entonces, cuando creía posibles el amor y la poesía, te escribí. Dicen que he vivido una vida dichosa, que tengo hijos y una amante esposa que me visita a diario, que padezco la enfermedad del olvido y no los reconozco. No lo sé, tengo la vaga sensación de haber vivido en un sueño desde que nos separamos, un sueño que he olvidado. Pero no importa, no importa nada, sólo quiero escribirte de nuevo como entonces porque sé que en la distancia que siempre nos unió, aún recuerdas lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso, aunque el poeta lo dijera de otro modo y para otros ojos.

Cae la noche y te escribo a la luz de una lámpara antigua. Pronto vendrán a decirme que me acueste. Lo haré pensando en ti y en el tiempo que aún nos queda.

 

Texto finalista en el XXVII Certamen de cartas de amor, Calafell, 2020 (Categoría senior en castellano)

http://calafell.cat/noticies/el-jurat-del-concurs-de-cartes-damor-de-calafell-fa-publics-els-finalistes-del-certamen

 

Publicado la semana 136. 06/08/2020
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