23
German NM

La fiesta (38)

El madrileño iba a entrar por el pasillo que conducía al despacho de la dueña del club, cuando la chica que le había conseguido la entrevista le dió, disimuladamente, una bolsita pequeña con un polvo blanco en su interior.

"Toma, no querrás presentarte sin una muestra de tu producto", le susurró.

"Gracias" le respondió, en igual tono.

Ya con un tono de voz elevado, dijo la chica : "Pasa, mi amor, la patrona está esperando por usted".

Cuando entró en la habitación, comprendió porque el socio de Giacomo no se decidía a matar a su mujercita.

Era espectacularmente guapa, y con un cuerpo de infarto, el cual destacaba poniéndose una ropa ceñida hasta decir basta.

Se sentaron en un rincón del despacho, en un sofá de piel, en el que tuvieron que apretarse algo para caber los dos.

La patrona hizo seña a la chica de que se fuera, y está se marchó sin despedirse.

"Así que tu eres el regalo que ha venido desde nuestro país hermano".

"Bueno, yo soy de Madrid. Paso tiempo en Colombia, debido a mis negocios, pero soy de aquí".

"¿Y tus negocios son...?".

"Básicamente, importación y exportación".

Ante la mirada inquisitoria de la mujer, continuó : "De todo tipo de objetos".

La mujer le dijo, en tono frío "Sinceramente, a mí solo me interesa un producto. Blanco y en bolsa".

El madrileño sacó la bolsita que le habían entregado, espolvoreó parte del polvo blanco en la mesa, lo alineó con la tarjeta de crédito que le había dado Giacomo, y le dijo a la mujer : "¿Puede ser esto?".

Esta le contestó : "Esto es para los pringados. Yo no lo pruebo, te destroza la vida".

El madrileño le respondió : "Mujer sensata. Nadie, en su sano juicio, prueba esta mierda".

La mujer se levantó, toco un botón, y apareció una chica.

"Cariño, prueba lo que hay en la mesa", le dijo la patrona.

La chica enrolló un billete que llevaba en un bolsillo del short, y esnifó una de las rayas.

Levantó la cabeza y aspiró fuerte apretándose la nariz

"Esto está bien chevere, patrona", dijo.

"Gracias. Puedes retirarte".

La chica salió de la habitación, y la patrona volvió a sentarse en el sofá junto al chico.

"Bien, parece que la mercancia que ofreces merece la pena. ¿Y tienes ya canal de distribución en España?".

"Creía que para eso había entrado en este despacho".

"Eres un hombre muy inteligente, además de guapo", le dijo mientras le acariciaba la cremallera del pantalón. "Todavía tiene que venir mi socia, ¿se te ocurre alguna manera de entretener el tiempo?".

El madrileño pensó en la promesa que había hecho a Giacomo, y estaba dispuesto a declinar la tentadora oferta, cuando se dió cuenta de que la mujer le había bajado la cremallera del pantalón, y había metido su mano dentro.

"Joder, no se anda con chiquitas la buena mujer", fue lo penúltimo que pensó.

Porque lo último fue : "Ya no hay marcha atrás posible. A tomar por culo, Giacomo..."

 

 

 

Publicado la semana 75. 04/06/2019
Etiquetas
*Starman de David Bowie , El porno , En cualquier momento
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
II
Semana
23
Ranking
2 371 0