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German NM

Hoyo 7 Par 4 (Microteatro)

Argumento :

A Leandro Sanchidrián la vida le sonríe. Tiene éxito, dinero, amigos y una familia que le adora. De repente, todo se derrumba. ¿O es que vivía engañado? ¿O ninguna de las tres cosas?

Acto único

Leandro aparece en escena, vestido de golfista, caminando y hablando por el teléfono móvil con su amigo Borja, mientras sujeta un palo de golf. Llega a la altura de la bola, y se para. Mira hacia donde se supone que está el green.

Leandro : “Pues si, Borja, he aprovechado que en estos días hay algo menos de trabajo, y estoy echando un rato, que hace muy buena tarde. No siempre se puede disfrutar de este sol en los dias finales del año”.

Voz de Borja : “Por cierto, que hace tiempo que no juego contigo, ¿que handicap tienes ya?”.

Leandro : “Tengo handicap 11”.

Voz de Borja : “¡Buenooo!, si estás hecho un fenómeno. Y, ¿cómo lo llevas esta tarde?”

Leandro : Muy bien. Voy por el hoyo 7, ese en el que la calle es muy estrechita en la salida, y después se inclina a la izquierda. Ese hoyo que puede destrozarte la tarjeta. He tenido suerte, he salido bien, y la bola se me ha quedado con un tiro facilito a green. Desde aquí es casi imposible que se me vaya al lago que hay a la derecha. Cómo voy detrás de una partida de tres, estoy esperando a que dejen despejado el campo para tirar. No tengo prisa, he salido el último de todos y nadie me va empujando por detrás.”.

Voz de Borja : “Te noto relajado”.

Leandro : “ Es que todo va muy bien. Antes de final de año vamos a cerrar un buen trato con los franceses...”

Voz de Borja : “Hombre, ya era hora. La famosa operación con los franceses. ¿Cuanto llevas con eso?, ¿seis meses?, ¿ocho?.

Leandro : “Ojalá fuera eso. Año y medio, tío, año y medio, detrás de esta historia”

Voz de Borja : “Pues si que le echas paciencia tu a la vida.”.

Leandro : “¡Que remedio me queda!. Hay que sacar la empresa adelante dia sí y día también.”

Voz de Borja : “Me alegro de que te salga bien, me consta que te lo has currado bastante”.

Leandro : “Gracias. Si, ha costado lo suyo, pero parece que va a tener un final feliz. Aparte, mañana es el cumpleaños de mi hija Puri...”

Voz de Borja : “Anda, es verdad, el cumple de Puri, casi se me olvida. ¿Cuantos cumple?”

Leandro : “Diecisiete. Ya está hecha toda una mujercita. Esperanza le tiene preparada una buena sorpresa, va a celebrar una fiesta a la que ha invitado a todas sus amistades. Va a ser aquí, en el restaurante del Club de Golf.”

Voz de Borja : “Eso es magnífico. Supongo que yo estoy invitado.”

Leandro : “Habla con Esperanza, Ella lleva la lista en secreto. Ja, ja”.

Voz de Borja: “Hablando de tu señora, ¿que tal estais tu y ella ahora?”.

Lenadro : “Bien, ahora bien. Vamos, que siempre hemos estado bien. Problemas hay en todos los matrimonios, pero bien, bien. Y tu, ¿que es de tu vida? Hace tiempo que no me cuentas nada.”

Voz de Borja : “Porque tengo poco que contar. Vida de prejubilado. Por las mañanas voy un rato al gimnasio, luego hago de corredor de bolsa...”

Leandro : “¿Corredor de bolsa?”

Voz de Borja : ”Sí, voy a la frutería y vuelvo con mi bolsa de fruta, voy a la panadería, y vuelvo con mi bolsa de pan, y así toda la mañana. Por las tardes, o voy un rato a jugar al golf o echo una partida de dominó con los amigos. Y, los dias que no hay futbol, por las noches, como buen divorciado, salgo por ahí, a dejar que me saquen la pasta en copas algunas jovencitas traviesas...”

Leandro : “Ya te cobraras tu bien esas copas, crápula. A ver si la próxima semana salimos juntos a jugar unos hoyitos”.

Voz de Borja ; “Creía que me ibas a decir a tomar unas copas”,

Leandro ; “¿Quien sabe? Oye, Borja, te dejo, que éstos ya han puesto la bandera, y están cogiendo sus carros. Voy a tirar”.

Borja : “Suerte, tío”.

Leandro : “Gracias. Nos vemos”.

Guarda el móvil. Ensaya un par de swings. Se pone a la bola. Suena el móvil. Lo saca del bolsillo, y no reconoce el número. Contesta.

Leandro : “Diga”.

Voz de mujer : “¿Don Leandro Sanchidrián?”

Leandro : “Si”.

Voz de mujer : “Buenas tardes. Soy Carolina Dominguez, de la empresa NOVOTV, de la que es usted cliente preferente. Sólo le voy a robar un minuto...”.

Leandro : “Lo siento, señorita, en este momento estoy....”

Voz de Carolina (sin dejarle continuar) : “¡Si va a ser un segundo! Lo primero, comunicarle que, de acuerdo con la legislación vigente, esta conversación, para su seguridad jurídica, va a ser grabada. Puede usted acceder a sus datos, mandando un mail a...”

Leandro (la interrumpe) : “Señorita, ¿puede usted abreviar?”.

Voz de Carolina : “Bueno. Sólo quería comentarle que, como cliente preferente nuestro, su oferta de TV se amplia en dos nuevos canales. Uno dedicado al cine tailandés en versión original y subtitulado en alemán, y otro que emite documentales sobre las culturas precolombinas y su influencia en la evolución de la economía actual de la zona del cono sur. Y, por supuesto, tengo que hablarle de nuestra oferta estrella, ¡atento!, por sólo dos euros (mas IVA) al mes, puede añadir a su actual parrilla de televisión un canal especializado en la liga sueca de futbol sala. ¿Que le parece, Don Leandro?”.

Leandro : “La Liga, ¿de que?...”

Voz de Carolina : “Sueca de futbol sala. Es increíble, ¿verdad?. Yo también me quedé atónita la primera vez que lo escuché. ¡No puede dejar pasar esta oportunidad! Está disponible por muy breve tiempo. Pero como en NOVOTV no queremos atosigar a nuestros clientes, le voy a dejar que se lo piense...”

Leandro : “Exacto, déjeme que lo piense. Ya le diré algo”.

Voz de Carolina : “Perfecto, Don Leandro. ¿Le parece bien que le llame en unos... veinte minutos?”

Leandro : “¿Veinte minutos? ¿Y dentro de dos semanas, señorita? Le cuelgo, que ya le he dicho que estoy ocupado”.

Vuelve a guardar el móvil. Vuelve a hacer un par de swings de prácticas. Vuelve a colocarse a la bola. Vuelve a sonar el móvil. Lo mira. Es Benito, el director del banco.

Leandro (con cierto fastidio) : “Dime, Benito”.

Voz de Benito : “Perdona que te moleste, hombre. Ya sé que te has tomado la tarde libre. Pero estoy preparando la agenda para mañana, y necesito saber a que hora vas a venir por aquí”.

Leandro : “¿Por el banco? No pensaba ir mañana a nada”.

Voz de Benito : “Hombre, Leandro. ¡Que cosas dices!. Tienes que venir a ingresar los seis millones”.

Leandro : “¿Que seis millones? ¿De que me estás hablando?”.

Voz de Benito : “¿De que va a ser? De la pasta para los franceses. Que les tienes que pagar antes de fin de año, macho. Parece mentira, con el tiempo que has estado detrás de esa operación, y en el último momento, decides hacer maniobras con ese dinero. Y, por cierto, que todos tenemos nuestros secretillos. He tenido que enterarme por tu director financiero de que guardabas esa cantidad en otro banco”.

Leandro : “Perdona, pero no entiendo nada de lo que me estas contando”.

Voz de Benito : “Vamos a ver, Leandro. Esta mañana ha venido tu director financiero, y ha ordenado una transferencia de seis millones de euros a una cuenta en Gibraltar, abierta a nombre de una de vuestras instrumentales. A mí no me sonaba el nombre de nada, pero cómo sé que teniais que hacer movimientos en esas empresas, suponía que ya habíais iniciado los cambios en la operativa. Cómo el destino del dinero era nuestra filial en la Roca, no ví nada extraño. Vamos, tu ya sabes que de vez en cuando,,, No hace falta que siga, ¿no?”

Leandro (algo alterado) : “¡Que instrumental ni que instrumental!”.

Voz de Benito : “El caso es que cuando saqué el tema de que ese dinero yo suponía que era para los franceses, tu director me dijo que no había problema, que tu mañana lo reintegrabas con unos fondos que tenías en otra entidad, reservados para ese fin. Y para eso te he llamado, para ver cuando vienes a hacer el ingreso.”

Lenadro (más alterado aún) : “¿En otra entidad? ¿Que otra entidad? ¿Mi director financiero? Menuda sabandija. Ese capullo seguro que me ha robado la pasta. Me cago en su pu... Joder, ¡hay que avisar a la policía!”

Voz de Benito : “Pues el pago a los franceses se hace si o si antes de fin de año, haya o no haya dinero, porque lleva una carta de garantía del banco. Así que tu verás... No quiero parecer amenazante, pero avalabas esos pagos con tu patrimonio personal y el de Esperanza. Espero que no haya problemas, y no acabemos de malas maneras.”

Leandro (muy furioso) : “No vamos a acabar de ninguna forma. A las ocho, mañana a las ocho estoy en tu puñetero banco. Y ahora, me voy a ir inmediatamente a la comisaría a denunciar a ese ladrón”.

Voz de Benito : “No te alteres hombre, y no tomes decisiones precipitadas. Seguro que todo tiene una explicación. Mañana nos vemos. Seguro que todo se aclara. Hasta entonces”.

Leandro cuelga el móvil con un golpe. Esta vez no le da tiempo ni a meterlo en el bolsillo, cuando vuelve a sonar. Es Puri, su hija.

Leandro : “Hola, cariño”.

Voz de Puri (exultante) : “Papi querido, que eres el mejor papi del mundo. Papi, te adoro ¿Cómo no voy a estar loquita por tus huesos?”.

Leandro (se pone de mejor humor) : “Uy, uy, uy. Algo quieres tu”.

Voz de Puri : “Que no, papá, que quiero darte las gracias por cómo lo has aceptado, y por dejar que venga mañana a mi cumple y a conoceros”.

Leandro : “Mi vida, cómo no te expliques mejor...”

Voz de Puri : “Ya me ha contado mamá que te lo has tomado todo muy bien, que te hace mucha ilusión, y que estás deseando conocer a Rodolfo...”

Leandro (interrumpiéndola) : “¿Rodolfo, que Rodolfo? Vamos a ver, tu madre a mí no me ha contado nada de ningún Rodolfo. No, no, no... No me irás a decir que tienes novio...”

Voz de Puri (muy seria) : “Papá, que cosas tienes, que Rodolfo no es sólo mi novio. Va ser el padre de mi hijo, de tu nieto, vamos. ¿No es maravilloso? No me vengas ahora con que no lo sabías, y que mamá no te había dicho nada”.

Leandro (faltándole casi la respiración) : “A mi ni tu madre ni nadie me había hablado de ésto. ¿Tu? ¿Embarazada, tu? ¿A tu edad? Pero si cumples mañana diecisiete. ¡Ay, Dios mío!... Y, ¿quien es ese tal Rodolfo? ¿De qué lo conoces? ¡Ay, Dios mío!”

Voz de Puri : “Desde luego, los adultos tenéis una manera muy rara de relacionaros entre vosotros, y con vuestros descendientes. Mamá me ha jurado, por activa y por pasiva, que tu estabas al tanto de lo de mi relación con Rodolfo y de lo de mi embarazo, que todo te parecía estupendo, y que la idea de ser abuelo te entusiasmaba. Pues ya veo que no. Bueno, papá, te dejo, que parece que tu y mamá teneis una conversación pendiente. Adiós. Un beso”

Leandro busca en el móvil el número de su mujer. Antes de que llegue a hacerlo, suena el móvil. Era Esperanza. Leandro descuelga.

Voz de Esperanza (sin dejarle hablar, y con voz muy sensual) : “Hola, corazón, ¿cómo es que no has llegado aún? Te estoy esperando, vestida con el disfraz que me regalaste. Date prisa, que mi marido se ha ido a jugar al golf, y tenemos que aprovechar la tarde, mi amor. Estoy deseando hacer de todo contigo...”

Leandro (gritando) : “Esperanza, que soy yo, tu marido...”

Voz de Esperanza (muy rápidamente) : “Ostras”.

Y cuelga.

Leandro llama inmediatamente a su mujer. Se oye la famosa locución “El teléfono móvil al que llama, está apagado o fuera de cobertura en este momento”. Maldice al teléfono. Inmediatamente después, se apoya en el palo de golf a modo de bastón, casi vencido.

Comienza a pensar en voz alta.

Leandro : “Todo esto no puede estar pasando. Algo está fallando en mi cabeza. Algo me ha cruzado los cables, y ya sólo escucho cosas raras. Ya sé, no me he puesto la gorra para jugar, y el sol me ha derretido los sesos. Si es que no hay que fiarse del sol ni en invierno. O la falta de comida, eso es, la falta de comida. Sólo he tomado un sandwich, y el estómago vacío me hace escuchar tonterías. Además, que no he tomado café, y yo necesito tomar mucho café, mucho café, mucho café. Voy a hacer una cosa. (Empieza a hablar muy despacio) Voy a tirar a green, y voy a dejarla al lado de la bandera, muy cerquita, muy cerquita. Después voy a meter un putt muuuy facilito, y haré un birdie. Eso me vendrá bien, hacer birdie me quitará todas las tonterías de la cabeza”.

Comienza a hacer unos swings de prácticas, cuando le vienen todas las frases a la vez (con eco).

Voz de Benito : “Pues el pago a los franceses se hace si o si antes de fin de año, haya o no haya dinero, porque lleva una carta de garantía del banco. Así que tu verás...”

Voz de Puri : “Rodolfo no es sólo mi novio. Va ser el padre de mi hijo, de tu nieto, vamos”.

Voz de Esperanza : “Date prisa, que mi marido se ha ido a jugar al golf, y tenemos que aprovechar la tarde, mi amor. Estoy deseando hacer de todo contigo...”

Voz de Benito : “Avalabas esos pagos con tu patrimonio personal y el de Esperanza. Espero que no haya problemas, y no acabemos de malas maneras.”

Voz de Puri : “Que todo te parecía estupendo, y que la idea de ser abuelo te entusiasmaba”.

Voz de Carolina : “Nuestra oferta estrella, por sólo dos euros (mas IVA) al mes, puede añadir a su televisión un canal especializado en la liga sueca de futbol sala. ¿Que le parece, Don Leandro?”.

“El teléfono móvil al que llama, está apagado o fuera de cobertura en este momento”.

Para de hacer swings de prácticas. Se pone a la bola. Se empieza a sentir mal, empieza a faltarle el aire, respira con mucha dificultad. Está sufriendo un infarto. Cae al suelo, y tiembla.

Vuelve a sonar el móvil. Cómo no lo ha soltado, puede descolgarlo, casi de milagro. Intenta pedir socorro, pero no le sale voz.

Voz de Borja : “¿Que pasa, capullo? ¿Cómo llevas la tarde? ¿Has podido terminar el hoyo 7? ¿Has hecho birdie o estas buceando en el lago, buscando la bola? Ja, ja, ja. Lo mismo la calle del 7, ha sido “la calle de la amargura”, ¿no? Ja, ja, ja... Hay que ver la de cosas que pasan en un momento. Te roba tu director financiero, vas a ser abuelo, vas a ver la peor televisón del mundo, te ponen los cuernos, no le puedes pagar a los franceses,,, Ja, ja, ja, Bueno, te dejo, que aquí hay algunas personas que quieren hablar contigo”.

Voz de Carolina (muy tímida) : “Perdone, Don Leandro. Soy Estrella, de contabilidad. Yo, yo... no quería, pero todos insistían en que sí, en que era 28 de diciembre, y que usted no se lo iba a tomar a mal. También les dije que usted se iba a dar cuenta, que me iba a conocer la voz, y que la broma se iba a ir al garete en un momento, pero, bueno, al final no ha sido así, ¡eh!. La liga sueca de futbol sala, peliculas dobladas al alemán, si es que se me ha ocurrido cada cosa... Lo que me extraña es que no me haya reconocido la voz. Bueno, espero que no se lo tome a mal, Don Leandro...”

Voz de Benito: “Anda, bonita, déjalo, que eres más sosa... Leandro, cabroncete, se te han puesto los perendengues de corbata, ¿verdad? A buscar seis millones de euros esta noche, ja, ja. Pues seguro que los encontrabas, que tu eres capaz de eso y más. Pero lo que es más seguro es que eres un inocente”.

Voz de todos : “¡Inocente, inocente!”.

Voz de Benito : “Anda, ya no hace falta que vengas a las ocho. Vente sobre las diez y media, que te voy a invitar a ti y al financiero a un carajillo de anís, y después le vamos a hacer la transferencia a los franceses pulsando las teclas con la chorra. Hasta mañana, tiarrón”

Leandro intenta incorporarse. No puede.

Voz de Puri : “¡Papaito! ¡Papaito! ¿no te habrás creído lo de mi embarazo? ¡Que era una broma, hombre, como todo lo anterior! Yo, al principio, tampoco quería participar en ésto, pero, bueno ya sabes cómo es Borja. Insistió e insistió... Nos dijo que nos ibamos a morir de la risa. Y bueno, ha sido divertido, ¿no? Anda, vente a casa, que te voy a dar un besazo... ¡Papaito!”

Voz de Esperanza : “Cariño, ¡menudos embolados en los que nos mete el cabrón de Borja! Pero no me digas que no he estado convincente en el papel de madurita seductora, ¡eh! Estoy pensando hasta en montar un teléfono erótico de esos. Lo mismo, hasta me sacaba unos eurillos y todo. Bueno, mi vida, disfruta de tu golf, y a ver si haces una buena tarjeta, que vengas con buen humor y con el ánimo levantado, ya me entiendes...”.

Voz de Borja : “Bueno, Leandrín, ya has visto que todo ha sido una bromita orquestada por tu buen amigo Borja. Me ha costado convencerlos, y, sobre todo, hacer de director de escena para que todos hicieran bien su papel. Pero ha merecido la pena. Seguro que te ha venido muy bien el ratito de cachondeo, que tu siempre estas muy serio. Y otra cosa, me pido poder hacer fotos cuando Benito y tu estéis apretando las teclas con la chorra, que las voy a subir a Facebook. Lo vamos a petar. Oye, capullo, ¿no tienes nada que decir”

Voz de Leandro (muy suave y lenta, agonizando) : “Hi-jos de pu-ta...”

Y muere.

 

 

 

Publicado la semana 52. 26/12/2018
Etiquetas
Monty Python , La vida misma , Esta semana
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