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F. Aizpun de la Escosura

SONIDOS MAÑANEROS (lo siento pero alguien tenía que escribirlo)

Primer sonido del día, primer consuelo…

Adusto y quedo, rasga el alba ligero.

                                 

Trompeta de trueno insolente,

que nos devuelve a la vida complaciente:

¡no era la tan temida muerte! ¡sólo el sueño!.

 

Aflora cuando el amor es sincero,

alivio de amantes prietos que al pronto,

no osan mostrar sus vientos.

Mas cuando ya no es festivo,

¡es que el amor se ha perdido!

 

- ¿Es el ruiseñor o la alondra?

decía un Romeo ofuscado.

Mas era el mañanero eco,

de un Montesco aliviado.

 

La egipcia susurra al romano,

- No digas que fue un sueño amado,

yo lo he oído Antonio, ¡alto y claro!

                    

El pedo mañanero, reinos enteros unió:

- ¿Qué es aquel redoble?, - dijo Isabel a Fernando,

- ¿Acaso mi Rey, Boabdil acomete?.

- No mi señora, se me escapó un pedete.

 

Al alba en Waterloo, oyeron al Corso gritar

entre sonoras descargas:

- ¡Ya no me quedan cañones,

tomad esto bribones!

 

Más penas que alegrías, ofrece la vida al día,

por eso al despertar un alivio se ha de procurar,

y así la dura jornada, con ahínco afrontar.

 

Amaneceres ruidosos tienen reyes y plebeyos,

que el mañanero alivio, de todos es privilegio,

sin condición, raza o sexo.

 

Mas vigilad queridos el amanecer de estío,

pues las ventanas de par en par

os pueden traidoras delatar,

y desde la calle recibir,

¡un aplauso sin igual!

 

Publicado la semana 39. 25/09/2018
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Género
Poesía
Año
I
Semana
39
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