Semana
41
David Fueyo

La cuarta pared (I)

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Se regodea con la ovación. Atraviesa la cuarta pared que la separa del público por los focos y divisa todo el estadio y esas miles de personas encantada con su gesto cercano y amigable. Abre los brazos y los cierra lentamente. Les abraza a todos y cada uno de ellos. ¿Quince mil?, ¿Veinte mil? Son solo una pequeña parte del mundo que desde hace unos años está a sus pies.

Shany M. La gran Shany M. Cantante de éxitos como “Mis secretos” o “Todo locura”. Un bellezón de metro cincuenta y siete de altura. Dicen que se subió a la moda del trap, pero ella ya era reggetonera hace por lo menos cinco años, cuando aquellos pinitos con el FL Studio y el Vocoder consiguieron que aquellos primeros maullidos sonaran aceptables. Luego la suerte, la chiripa, el estar en el momento justo en el lugar perfecto, el caer en gracia, ser guapa y jugar bien las cartas, que tu género se ponga de moda, que en las piscinas los chavales bailen con tu música tras subir unos cuantos vídeos a Youtube y a ver que pasa, que el segundo día suene en los bares, que al productor Mr. Chester le gustes y sin más firmes, que luego lleguen los conciertos, la gira, el avión, el éxito y la gloria. Es tan fácil que el que no toca el cielo es porque no ha querido, piensa Shany M. mientras ve que el público no deja de aplaudir y llamarle guapa hasta que, ya cansada del baño de masas sin más se retira. Mañana será otro día.

Shany M. El nombre, para que negarlo, mola. Es mejor que Sonia Morcillo, su auténtico nombre, donde va a parar. Siempre ha sido sincera. En la Star Icon de octubre se publicó su entrevista más íntima, en la que Sonia quiso hablar y confesar que a los nueve años la deshauciaron a ella y a su familia de una humilde colomina minera y tuvieron que ir a una diminuta casa que tenían en Senderos, el pueblo de sus abuelos. Allí vivió hasta los dieciséis años, tiempo en el que, según la publicación, se dedicó a trabajar en el campo, en cuidar animales y en caminar muy lejos para poder hacer una simple llamada por teléfono. Al llegar la adolescencia, como decíamos, decidió irse a la ciudad donde tuvo suerte al presentarse a un casting publicitario para prestar su voz a varios anuncios y después, a los dieciocho ya su cuerpo. A partir de ahí Sonia nunca más volvió a serlo. Shany M. ya estaba de camino a la fama. Youtube, los charts y luego los escenarios. Le decían que todo es efímero, pero desde el principio estaba trabajando para que fuera eterno. Ya no sabría vivir sin ese fingido cariño a todos y cada uno de sus fans: “Mi secreto eres tú/cuando te beso en los labios/y juntos los dos nos vamos/entre tus piernas volamos “mu”alto.

Mr. Chester había dispuesto todo para la gira. Transportes, hoteles, road manager. Shany se había empeñado en que esté último fuera una chica de su confianza. Patricia. Alguien elegante, exigente y con carácter para dar la cara por ella y rompérsela si fuera necesario. Patricia estaba encargada de gestionar también sus redes sociales y contestar las cientos de cartas postales y correos recibidos en su web. Ella los filtra y a Shany apenas dos o tres misivas al día, las más emotivas o personales o directamente aquellas que a Patricia le da la gana  le llegan para que los conteste personalmente.

Sin embargo aquella noche, a la vuelta al hotel, a Shany le extrañó ver un sobre encima de la cómoda de su suite. Prefirió ducharse primero y luego pedir una bebida isotónica al servicio de habitaciones para estar cómoda antes de abrirlo. El sello del municipio de Senderos en el sobre, la corona, la cruz, los ángeles, la torre y la leyenda del pueblo la hizo escamarse. De allí no llegaban nunca buenas noticias, decía su padre, y así era cada vez que llegaba a su humilde casa allí una citación, una factura pendiente o un requerimiento municipal por falta de pago. Por un momento viejos fantasmas fueron a visitarla, pero enseguida les ahuyentó. Ya no era Sonia Morcillo, “La Morci” del instituto de Senderos, ahora era Shany M. y allí quienes la rechazaron por su pobreza y por ser demasiado bajita deben estar ahora retorciéndose de envidia. Pero las cartas de allí nunca traen buenas noticias. Para el caso podía haberla abierto Patricia, pensó Shany mientras rasgaba el papel del sobre. Que sea lo que Dios quiera, se dijo.

 

 

Estimada señora:

 

Nos ponemos en contacto con usted para informarle de un desagradable incidente que ha ocurrido en el cementerio municipal de Senderos. En nuestros registros usted nos aparece como la única descendiente viva de don Ursicino Morcillo Pérez y doña Relindes Bonifacio López, copropietarios en el momento de la compra del nicho 14 de la batería 2 de nuestro cementerio, en cuya lápida figura la inscripción “Familia Morcillo Bonifacio de Senderos”.

Lamentamos comunicarle que por un trágico error hemos depositado en el mismo nicho otro cadáver no perteneciente a nadie de su familia. El error fue producido por una confusión entre los números de batería. Nos encontramos ahora en la situación de que para abrir otra vez el nicho y depositar estos restos en su correspondiente lugar debe firmar el consentimiento en la oficina municipal de Senderos en persona. En estos casos y por expreso acuerdo recogido en la ordenanza municipal de Senderos sobre el servicio de cementerio en cumplimiento de lo establecido en los artículo 25 y 85 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, de Bases de Régimen Local modificada por la Ley 11/1999, de 21 de abril, y los artículos 95 y siguientes del Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Régimen Local, aprobado por el Real Decreto Legislativo 781/1986, de 18 de abril, y también con sujeción al Real Decreto 1372/1986, de 13 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales, así como cualquier otra norma que pudiera serle de aplicación, y en particular, el Decreto 2263/1974, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria y la legislación autonómica aplicable en esta materia. no están permitidos los procedimientos telemáticos ni bajo representación para ejecutar la apertura de tumbas y/o nichos de nuestro cementerio.

Por favor,  póngase en contacto con nuestro teléfono o correo electrónico para concertar una cita con usted para esta firma y acordar el momento de apertura del sepulcro.

Atentamente

 

Marcial Tocino Palomino

Concejalía de Servicios Generales

Ayuntamiento de Senderos

sgayuntamiento@senderos.org

Publicado la semana 41. 14/10/2018
Etiquetas
Dickens , Con ganas de enigma... , tarjeta, puta, Exogénesis
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