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Charlies

LA PESADILLA DE UNA NOCHE DE VERANO

Me desperté solo

Me duché

Y me puse la ropa menos sucia

Vaquero y camisa casi blanca

Y volví a sentir el sudor

Pasee por calles y callejuelas

La noche caliente, húmeda, brillante

La de verano, más efímera que nunca 

Donde delincuentes y mal amados

Impacientes y precipitados

Con sus vaqueros y sus camisas casi blancas

Pululan como gusanos

En la podrida y putrefacta madrugada

Pasee, sudando,

Huyendo, cobarde

Hasta Bares que aguantan a deshoras

Allá donde

Las pesadillas no saben entrar

Al menos las mías

O no se atreven 

El sudor rancio

La trompeta de Armstrong 

La penúltima copa de whisky

Aquí no pueden conmigo

Pero sé que esperan

Saben que volveré, que volverán

Deambulan por las calles

Entre gusanos de camisas blancas

Podredumbre

Esperando

Las pesadillas no temen al sol, yo sí

Están ahí, siguen ahí, me esperan ahí

Y se ríen, las oigo

Se burlan de mi soledad

Acompañan a la trompeta

Al hielo, al cristal

No entran

Pero las oigo regocijarse, crueles

Saben que ella no está ni estará

Y se burlan, y disfrutan

Sigo sudando

Como si el whisky no me quisiera

Ni el whisky me quiere

No sé en qué copa

Ni en qué canción

Pero salí, lo hice

Volví

Como un gusano solitario

Arrastrándome

Hurgando por una herida que no se cierra

Incurable

Una herida larga como una calle

Una herida profunda como una noche de verano

Dolorosa como una pérdida

Como un desamor

Volví

Pero las pesadillas no temen al sol

Yo a ellas sí.

Publicado la semana 32. 12/08/2018
Etiquetas
Una noche de verano , De noche , desamor, Soledad, Perdida, Verano
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Género
Poesía
Año
I
Semana
32
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