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Charlies

LA TARDE QUE QUISE SER ARTURO BELANO

Había ido a curiosear a un par de librerías que hay cerca del piso donde paso de lunes a jueves, (trabajo fuera de mi ciudad). Suelo ir mucho y esta vez vi varios libros que me apunté mentalmente. Uno, el que más ganas tuve de llevarme, era “Los sinsabores del verdadero policía”, de Roberto Bolaño. No hace demasiado que descubrí a este autor, y me resulta hipnótico. Tiene una forma de narrar única, algo que para mí es imprescindible, y una obsesión por la continua búsqueda y la literatura. De este libro lo que me atrajo es el hecho de haberlo escrito a lo largo de toda su vida literaria, y que fue creciendo y expandiéndose a lo largo de toda su obra. Llegó a decir sobre él, “Estoy escribiendo una novela, MI NOVELA”.

Volví al piso paseando, escuchando música con los auriculares al máximo, “Nothing Else Matters”, de Apocalyptica, una canción instrumental con violín que me encanta, y pensando en el libro, y en Bolaño. Una mezcla extraña.

Era pleno verano y atardecía, mi momento del día favorito. Por la acera caminaba mucha gente. Vi sobre todo juventud, la mayoría sola, y casi todos con un teléfono en la mano. Probablemente sea absurdo e injusto; no soy nadie para prejuzgar, pero viéndolos me sentí mal, mal por Bolaño, por SU NOVELA. La vi, pequeña y delgada, hundida entre las demás en la estantería de “Literatura hispanoamericana”, a la que se llega si vas buscando literatura latinoamericana o si tienes la paciencia de ojear uno a uno los pasillos, por supuesto no está debajo del cartel de “Más vendidos”. Sentí ganas de convertirme en uno de sus personajes, en un Arturo Belano. Y caminar por las callejas de Santa Teresa, la ciudad ficticia donde transcurre gran parte de su obra, con libros bajo el brazo, observando a los transeúntes, o sentado en algún bar lúgubre, hablando con otro u otros como yo sobre poesía, huyendo del calor y la humedad, curioseando entre los clientes. Adivinando o inventando parte de sus vidas, convirtiéndolos en personajes de mi propia Santa Teresa, de mi propia NOVELA. ¿O por qué no? dando vida a mi Arturo Belano, con mis miedos, con mis sueños, con mis palabras. Con mi búsqueda.

Caminaba con la sensación de que me faltaba algo. La próxima vez que vaya a curiosear, ni que decir tiene que volveré con Los sinsabores del verdadero policía bajo el brazo, y quien sabe, puede que pare a tomar café en alguna cafetería, y puede que me dedique a observar clientes, o puede que lea un poco, o puede que escriba. Nunca se sabe, puede que ese día funde mi Santa Teresa, una ciudad con unos atardeceres preciosos, con aceras repletas de gente, con muchos jóvenes ausentes, con mayores cabizbajos, con algún mendigo sentado, desafiando a la impaciencia esperando algo de los demás, con cafeterías llenas de personajes, con librerías repletas de libros que casi nadie leen. Quien sabe, ese día puede que nazca mi propio Arturo Belano. Aunque quizá lo único que necesiten sea bautizarlos. Tal vez Arturo camina deprisa escuchando buena música. Tal vez ya lleve tiempo escribiendo mis sinsabores del verdadero policía.

 

Publicado la semana 28. 12/07/2018
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Nothing Else Matters”, de Apocalyptica , Libros , En cualquier momento , Relato
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