Semana
42
Camille Lescaut

Vals de otoño

Género
Relato
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Allí, donde se acababa el mundo para ti y para mí, en las escarpadas rocas del acantilado, habría jurado que las gaviotas componían algún vals de Strauss.

 En el balcón de nuestra alcoba colgaban cientos de buganvillas, como si no fuera otoño. Me pediste que te cepillara el pelo, y tú, mientras, inclinaste levemente la cabeza sobre el templado cristal. El mar nos sirvió su espuma de nata para el desayuno, y los pescadores, peces de mantequilla. Cuando el sol inundó las sábanas, como si no fuera otoño, dormimos abrazados, soñando con globos de helio que nos elevaban al cielo.

Porque todo debía sonar a un compás de tres por cuatro mientras estuviéramos juntos; tus hijos, mi trabajo, nuestras frustraciones, eran simplemente disonantes. Porque hiciste que comprendiera todo el Universo en aquella habitación, te estaré eternamente agradecido.

Volvimos a la adolescencia, con la sabiduría de los viejos. Descubrimos que aquellas fresas, como si no fuera otoño, sabían a fresa con la persona elegida.

Y los charcos se convirtieron en preciosos espejos donde descubrirnos.  Tú girabas a mi alrededor para que yo te admirase, y yo lo hice, desterrando mi eterna melancolía.

 Porque aquellos días transcurrieron como si no fuera otoño.

Publicado la semana 42. 15/10/2018
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