Semana
13
Caballo de Coia

Apoteosis de Julius I

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Relato
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¡Oíd! :

 Julius sabe muchas cosas. Julius conoce el secreto del secreto de las pirámides y lo que tu corazón esconde. Julius nos enseña a hacer las preguntas correctas, demuestra cómo engañan a los hambrientos de sabiduría, pues no escuchamos lo oculto en los cuentos, no vemos los números en los juegos. La rayuela, la oca, el ajedrez son ovillos hechos con el hilo de Ariadna para escapar de este laberinto. Julius insiste: “para esconder algo hay que ponerlo a la vista de todo el mundo y revelar su ubicación en todas partes, todo el tiempo, hasta que la costumbre sustituya a la realidad”. La G, el 11, el 13…

 Julius asegura que volando el templo encontraremos la salvación, pero ¿quién destruiría el templo para toparse con la verdad? ¿Quién es el loco al que temen sus sacerdotes? Julius dice que los dioses nos necesitan, nosotros a ellos no. Se alimentan de nuestras almas y las ceban con miedos y alegrías, meras ilusiones. Destruir a los dioses es nuestra misión. Liberar las almas nuestro destino. Julius ha venido a prenderle fuego al mundo e impedir que el ángel resurja de su túmulo de agua donde cumple condena.

 Julius está en huelga de hambre en una cárcel de Portugal, pero Julius no es un terrorista, tampoco el mesías. Julius se ahoga tratando de llegar a tierra, Julius se tira desde un edificio porque no puede con las deudas, Julius se muere protegiendo a sus hijos de un fanático de la fe.  A tu lado, en tu trabajo, en tu familia, tras esa pantalla, entre las líneas, se encuentran sus seguidores. Seres de luz que han venido a consumir el Mundo.

 ¡Así, en pie, con el cuchillo en la mano, el fuego en nuestros ojos y el libro en nuestro pecho recibimos a nuestros hermanos y hermanas!

 ¡Abridle pues las puertas, dejad que sus pisadas hagan huella en la arena escondida bajo los adoquines y dadles de comer y de beber!

 Las arcas están listas, los túneles sellados. Los cielos ya pueden caer sobre nuestras cabezas. No os dejéis llevar por sus brisas antes, por sus atronadoras amenazas mientras y que sus llantos no os ablanden después.

¡Es la hora!

Carta a los Hijos de la Peste. Año I de nuestro señor Lucifer.

Publicado la semana 13. 01/04/2018
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