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Asun García

Medicina y Fe

Que los milagros se producen cada día, es innegable. El simple hecho de respirar ya es un milagro.

Josefina pensaba en lo que había cambiado su mundo después de recibir energía canalizada, cuando se encontraba tan mal. Ningún medicamento la sanaba. Dio vueltas y vueltas por el hospital en el que ahora mismo se encontraba. Le hicieron multitud de pruebas, visitó a casi todos los médicos, y no sanaba. Al contrario, cada vez se encontraba peor, la depresión amenazaba con llamar a su puerta y entrar a casa, a vivir con ellos, quizás para siempre.

Una amiga les sugirió probar un tratamiento alternativo. No podía ser malo que alguien usase sus manos para sanarte, o para intentarlo.

Sin una pizca de fe recibió la energía. Salió de allí con esperanza y con la certeza de que había dado un gran paso. Toda la tristeza que la había anegado y todo el dolor que atenazaba su cuerpo desaparecieron poco a poco, para volver solamente de vez en cuando.

Ahora visitaba el hospital con el objetivo de ayudar a los demás. Sentía que debía hacerlo, que debía devolver lo que recibía.

El tratamiento estaba siendo todo un éxito. Los pacientes mejoraban, los medicamentos les hacían mucho más efecto y más rápidamente. El director del centro, el doctor Gutiérrez, hablaba del efecto placebo, negando cualquier efectividad resultante de la llamada aplicación de energía ¿de dónde salía? ¿Qué era, realmente, sino el efecto de una mente crédula? Josefina le llevaba de vez en cuando artículos que hablaban del tema en revistas científicas, pero era imposible ablandarlo.

El caso que había hecho cambiar de opinión al incrédulo director del hospital era el de un paciente ingresado en la UCI, al que ya se le había puesto fecha para que se fuese de este mundo. La infección se había propagado por todo el cuerpo. Los órganos fallaban, uno detrás de otro. Y las bacterias mutaban, de tal manera que ningún medicamento hacía el efecto deseado. El choque séptico acabaría pronto con su vida. Y era demasiado joven.

Al principio, el doctor se había opuesto rotundamente, afirmando que un paciente consciente recibe un efecto placebo que le beneficia; por ello, un paciente que no es consciente, en coma, no iba a recibir ningún beneficio. También tenía en cuenta la cuestión ética, ¿daría el paciente su permiso, en caso de poder hacerlo? Evidentemente, Josefina sabía que si conseguía un cambio positivo en un paciente de estas características, UCI e inconsciente, este cambiaría de opinión.

Después de un enorme esfuerzo pudo convencer al afamado doctor. La próxima que tenga que enfrentarse a un médico evitará ciertas palabras, como Fe y Esperanza, energía Universal, técnicas de sanación….Ella sostiene que la medicina y los tratamientos médicos son indispensables, y que dichos tratamientos deberían ser siempre apoyados por asistencia psicológica y canalización de energía, ¡sin obligar a nadie!

También habló con la familia del paciente, quienes normalmente se agarran a un clavo ardiendo para salvar a un ser querido de las temibles garras de la muerte, y después, antes de que se arrepintieran, entró en la sala.

Enseguida empezó la breve aplicación de energía. Su instinto le decía que debía poner las manos unos pocos minutos en el corazón, para que sintiese el amor del Universo, el de él mismo y el que le profesaba su familia al otro lado del cristal. Después se dirigió a activar el sistema inmunológico del paciente.

Los análisis de sangre del día siguiente fueron bastante reveladores. El paciente mejoraba. ¿Se debía quizás a la mejoría que precede a la muerte?

Repitió el proceso cada día, hasta el día en el que habían decidido desconectarle.

El Doctor Gutiérrez insistió en realizar las pruebas varias veces.

No podía creérselo.

Al desconectar las máquinas, el señor reaccionó positivamente, agarrándose a la vida de nuevo, no sin cierto esfuerzo.

El doctor permitió entonces que los sanadores realizasen sus prácticas en el hospital cada vez que quisiesen, con un cierto orden.

No les volvería a poner pegas.

 

Publicado la semana 47. 19/11/2018
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Les chants magnètiques , Experiencias Reiki , Cuando uno quiera. , Fe. Alternativa.
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