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Asun García

Gato Encerrado

He perdido a Sisí, a mi precioso Sisí.

Era un gatito, sí, aunque su nombre fuese el de una famosa emperatriz.

Era un bebé al que tuve que dar biberón, pues acababa de nacer cuando llegó a mi vida. Seguramente un cruel dueño lo abandonó, después de quitárselo a su madre nada más nacer, y estaba maullando, desconsolado, al lado de unos contenedores.

Por lo menos no lo habían matado.

No supe si era él o ella, nunca tuve buen ojo para averiguar el sexo de un gato cuando es solo un bebé. Así es que cuando quise darme cuenta ya era mayor para cambiarle el nombre. Así se quedó, respondiendo a un nombre femenino, ajeno a lo que eso significa para nosotros, los humanos.

Un día se marchó de parranda, como hacía muy a menudo.

Tardaba demasiado en volver. Aunque ya se sabe, a los gatos les gusta salir y divertirse, con el objeto de regresar heridos, reflejo de la diversión y las aventuras que han vivido. Volvía siempre quejoso, arañado, magullado y ¡cómo no!, desmayado.

<< ¡Qué bien se lo estará pasando!>>-pensábamos.

Y entonces tocaba mimarle, cuidarle, y sanar con mercromina las numerosas heridas sangrantes.

Se dejaba hacer. Ni un maullido, ni un ronroneo, ni una débil queja, ni tan siquiera una mueca. Nada.

¡Pobre! Se pegaba a su dueña, a mí, como una lapa. Se ponía muy mimoso durante varios días pidiendo enormes raciones de amor y caricias.

En unos días su pelo brillaba de nuevo y su tamaño y peso aumentaban considerablemente. 

Esta vez no ha vuelto.

He sufrido mucho pensando dónde estaría y si le habría pasado algo.

No me lo querían decir. Sin querer se les ha escapado. Un comentario por aquí, un recuerdo por allá, un titubeo, hasta que se ha impuesto la cruda verdad, la de su muerte hace ya varios días, quizás más de una semana. Poco importa ya.

Su cadáver apareció, y sin mi permiso fue rápidamente enterrado. Imagino un trapo blanco como mortaja improvisada, cualquiera, ¡Qué mas da!, ¿no?

Desconozco el lugar elegido en el que otras manos lo depositaron. Aunque a mí aún me parece que está a mi lado, estirándose; dormitando; escuchando anhelos, dudas eternas y tontas lamentaciones; y consolándome como jamás nadie más lo ha hecho.

 

 

Publicado la semana 26. 25/06/2018
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I will always love you. Whitney Houston. , Experiencias , Siempre , Amor
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