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Asun García

Tarde de Cine

Damas y Caballeros, la película va a dar comienzo. Por favor, ocupen sus asientos.

La proyección de hoy se trasmite en riguroso directo; sin guión alguno.

Tuvimos en cuenta su opinión para la elección de los actores  y la  puesta en escena.

Si alguno de ustedes se marea, o se encuentra indispuesto, no abandonen su sala.

Pulsen el botón rojo para ser atendidos inmediatamente.

 

                                                 Historia de una Joven Virgen y sus amigas muertas.

 

La poca luz que hay en la estancia proviene del intermitente parpadeo de una bombilla colocada en el techo. Se trata de un oscuro y sucio garaje de paredes mohosas y desconchadas. La cámara se acerca al centro de la habitación, en el que varias jóvenes desnudas rodean un altar marmóreo. Aunque están muertas, su posición es lasciva, incitante; manos en las partes íntimas, piernas abiertas.

En el pedestal, una virginal joven atada de pies y manos, y aún dormida, espera inconsciente al cruel destino.

El estridente e irritante sonido de una campana termina por despertarla. Después de bostezar con los ojos cerrados, como si se despertase de una siesta, mira a su alrededor sin inmutarse, aunque forcejeando con la cuerda, inútilmente.

Un horrible ser, un hombre parecido a un ogro, se acerca a ella, portando horrendos instrumentos de tortura, ocultando el rostro, intentando asustarla.

-¿Qué crees que vas a hacerme? ¿Podrás? –dice la joven, desafiante, alzando la voz.

El monstruo, babeante, no entiende. <<Debería estar acojonada>>.

-Me dolerá un poquito al principio, pero no será nada. Sin embargo, tú vas a sufrir mucho en mis manos.

La víctima sonríe; el Hombre Ogro ríe a grandes carcajadas.

-Chéries, ¿dejaréis actuar a este idiota?

Los inertes cuerpos se levantan, obedeciendo al movimiento de muñeca de la mano derecha de la joven, libre ya del sometimiento de las molestas cuerdas que la sujetaban al frío altar ceremonial.

Poco a poco lo rodean, intimidándolo, quitándole de las manos la sucia motosierra que pensaba emplear con ellas y de la cara, la horrenda máscara que tapaba su cara, no mucho más agraciada.

-¿Qué hacemos con él?

-El infame quiere huir. ¡Tiene miedo!

-Quiere marcharse. ¡Nos teme!

-La rata ha caído en la trampa.

-¡No! No puedes irte, hay una fiesta. Estás invitado. Eres nuestra diversión.

 No lucha, no se defiende, pues hace un rato que ha entendido que poco o nada puede hacer contra ellas, mas que dejarse hacer.

Disfrutan golpeándole, mordiéndole, hasta convertirle en un amasijo inerte de carne y sangre.

-¿Qué me decís, hermanas? ¿Ha de morir?

-¡No!- exclaman. Que viva para recordar; si puede…. No queremos alimentarnos de esta sangre inmunda.

Entonces se acercan lentamente a la cámara, mirándola fijamente:

-Señores. Espero que hayan disfrutado del espectáculo.

¡Oh, Ya sé!, no es lo que esperaban. Nosotras debíamos ser las víctimas, morir y sufrir para regocijo de todos ustedes. Sin embargo aquí estamos, vivitas y muy hambrientas. Quizás su sangre merezca más la pena, quizás no. ¿Qué decís, les visitamos? Creo que volveremos a vernos muy pronto.  ¿Verdad chicas?

 

 

Publicado la semana 25. 18/06/2018
Etiquetas
The Stones-Changes , Intenciones de los Seres Humanos , Con ganas , Escapa
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