Semana
21
antoncaes

El domador de circo

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Relato
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Cuando llegaba a casa entraba con un miedo que exacerbaba sus nervios, se sentaba a la mesa y le esperaba un plato de menestra de verduras, jugaba con ella, cogía un guisante aquí, un cacho de zanahoria allá y retiraba el plato. Su mujer le miraba y solo le decía —Come—. No me apetece más, a lo que ella respondía —No te he dicho si te apetece, te he dicho que comas— Él sin decir nada más agarraba el plato y se lo comía entero.

Por las mañanas cuando salía para ir al trabajo y cerraba la puerta de casa tras de si, era como una liberación para él. En su lugar de trabajo se ponía su traje entraba en el habitáculo cerrando con decisión la verja y hacía restallar el látigo, los seis leones se agachaban con el consabido miedo a recibir un golpe, las leonas miraban a los machos y una, la mas vieja les decía —Eso es un macho, miradlo bien, como hace valer su hombría, no como vosotros, sabiendo que podríais destrozarlo de un manotazo, os acobardáis y agacháis las orejas ante un macho humano, su hembra debe de estar más que orgullosa de él.

 

La metáfora de esta historia es que nada es lo que parece a la vista de los demás.

Publicado la semana 21. 27/05/2018
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