29
ALBATROS 2705

ANHELO

¡Siempre te querré!... Sí, estas fueron tus palabras, aquella noche en la que te confesé mi amor. Sin embargo, ahora sé, que no fueron del todo sinceras, puesto que no has tardado en olvidarlas.

Ahora, perdido y loco de amor, me veo sentado a la orilla de la playa, esperando que recapacites y vuelvas a mí. Los días me resultan eternos, solo contemplando el espacio infinito, que desde la arena alcanzan mis ojos.

Cuando llega el atardecer, una suave brisa envuelve el lugar. Con ella, los sentidos aumentan mis percepciones. Así, veo incrementado el sonido majestuoso de las olas, al romper en la línea de la playa. Como mi olfato se ve impregnado, por el olor de la salina del mar. Como testigo, contemplaré el espectáculo, que ofrece la degradación cromática producida por la puesta del sol, así como la aparición mágica de las estrellas en el firmamento, al oscurecer el día.

Pero, no solo eso. También recordaré los miles de momentos, en los que nos abrazamos, o cuando mis dedos impregnados de la fina arena recorrieron tu cuerpo. Y como no, las gustosas comidas que preparaste, para no tener que abandonar la playa. 

Sin embargo, todo esto lo cambiaría, porque tú regresaras.     

 

Publicado la semana 29. 16/07/2018
Etiquetas
Relatos , En cualquier momento
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
I
Semana
29
Ranking
0 290 0