40
ALBATROS 2705

SU HEROINA

Sentirse engañado por su esposa, produjo en Alberto una situación angustiosa. La decepción fue tal, que le condujo a la bebida de manera desmesurada. Tanto fue así, que pronto perdió el control, su trabajo y estuvo a punto de costarle su vida.

Sin embargo, un ángel vivía muy cerca de él. Carolina, enfermera de un gran hospital y voluntaria en un centro de desintoxicación, se percató de la situación de su vecino.

Poco a poco se fue acercando a él, con el fin de ganarse su amistad. Luego con frecuencia y haciéndose la encontradiza, le comenzó a llevar comida que ella misma había preparado.

Más tarde, se ofreció para acompañarle a un grupo de anónimos con el fin de que pudiese encontrar una salida a su adicción. Ante la promesa de Carolina de acompañarle, Alberto aceptó

A estos momentos se añadieron otros de ocio, en los que la mujer se volcó para conseguir, que aquel amigo recuperase sus ansias de vivir y su autoestima.

El tiempo transcurrió y sintiéndose algo recuperado, comenzó a buscar trabajo. La oferta le llegó de un amigo de Carolina en la universidad. Era de conserje, pero eso a Alberto le daba igual. Lo que pretendía era alcanzar a ser autónomo y poder sacar su vida adelante.

Luego, numerosas tardes compartía con Carolina lo ocurrido durante la jornada.

Una tarde Carolina no le pudo acompañar puesto, que le habían asignado una guardia que no esperaba. Ante su ausencia, Alberto comprendió el grado de dependencia al que habían llegado.

Y sí, estaba enamorado de ella, pero jamás se lo diría. No quería atar aquella bella mujer a su vida y sus posibles recaídas. Ella le había dado todo, abandonando inclusive su grupo de amigos, para acompañarlo en un camino duro como supone superar una adicción.

Al día siguiente se encontraron para su paseo.

—Carolina, tengo que decirte algo.

Ella, que se había dado cuenta de los sentimientos que él encerraba, se puso tensa.    

—Tú, dirás.

—Nunca podré olvidar todo lo que has hecho por mí. Has sido una gran amiga. Pero creo que ha llegado el momento de que tomes las riendas de tu vida y yo me enfrente con mi propia realidad. Te debo la vida y jamás te la podré pagar.

Carolina, pudo al fin respirar tranquila. No había hecho falta explicarle, que sus sentimientos hacia él eran otros.

Tiempo más tarde, recuperado el control de su vida, decidió escribir una novela. Sí estaba fundamentada en sus vivencias, pero lo que él quería resaltar era que lo alcanzado se lo debía a una mujer, para él una heroína de vocación.

Publicado la semana 144. 28/09/2020
Etiquetas
Relatos , En cualquier momento
Compartir Facebook Twitter
Género
Relato
Año
III
Semana
40
Ranking
0 167 0