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06
ALAS DE TRAPO

ALAS DE CRISTAL ( Cuento infantil)

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Las madres suelen ser sabias, por eso cuando Eva tubo entre sus brazos a la pequeña Greta sintió un no sé qué, que le impulsó a no acariciarle la espalda. Por otro lado, la niña no mostró nunca problemas para echar su pequeño eruptito ni tos, ni nada que obligará a golpear  su parte posterior, y así solo por intuición en toda la familia se creo una especie de tabú de protección hacia el dorso de Greta. No es que tuviera nada en particular, bueno nada que fuera visible ya que por lo demás la niña no mostraba nada que la diferenciara del resto de las niñas. Bueno si, si tengo que hablar con sinceridad Greta, una niña nacida en plena época virtual no soportaba ni de lejos nada que tuviera pantallitas, ni tablets, ni mobiles vamos ni televisión.

 

Greta era una niña tranquila, aunque ya en la guardería paso a ser la rarita de la clase, la que participaba poco pero la que cuando hablaba, cosa que hizo muy pronto y con mucha claridad, hacia que el resto de los niños se callaran a escucharla. Sus juegos eran tranquilos y entre las labores encomendadas su preferida era con diferencia la de regar las flores. De hecho, ahora que hago memoria, creo que nunca la vi muy alejada de campos, jardines o pequeños recovecos verdes donde de forma indiscutible siempre había algún tipo de flor. A diferencia de sus compañeros de clase, nunca la vi arrancar una flor, al contrario si veía a alguien que me obsequiaba con alguna solía romper a llorar de forma desconsolada. Así fue como aprendimos a no cortar flores y a seguir a Greta en su continua observación de las más bellas así como a perfumarnos con la esencia de las más fragantes.

 

Después de varios años en los que mi trabajo como maestra de infantil empezaba a perder sentido, de unos años en los que el mundo de fantasía parecía haberse esfumado para siempre. Cuando las maquinas parecían haber dominado mentes almas y corazones y los niños cual posesos se negaban a escuchar cuentos de hadas, brujas, princesas o duendes. Apareció por mi clase Greta una niña extraña que rebusco en toda la clase hasta encontrar los libros de cuentos olvidados, que arrastro a todos los niños, incluso a mí, a un mundo mágico e imaginario.

Al igual que su madre, yo nunca pude acariciar su espalda y tampoco supe el porqué. Ocurrió en un frió día de invierno, estábamos instalados en la casa de colonias, durante horas nos habíamos dedicado a buscar estrellas, idea de Greta ¡cómo no! Y todos los niños se mostraban cansados y sudorosos. Ante el fuego, se fueron quitando anoracks, guantes y bufandas, la mayoría entre risas y juegos se quedaron con el torso al aire. Y fue justo en ese instante que lo vi, el fuego reflejado en unas alas, unas alas nítidas trasparentes que surgían de forma natural de la espalda de Greta. Creo que nadie más las vio, solo recuerdo su vocecita susurrando en mi oído:

 

-        -  Es nuestro secreto ¿vale? .

 

Años después supe de que a veces, cuando el mundo está anomico, se cuelan entre nosotros unas haditas con alas de cristal, la mayoría de veces lo hacen en forma de mariposa, pocas veces y de forma excepcional, lo hacen en forma de persona.¿Sera por eso que la fantasía aún sobrevive en la especie humana?

P.D. Greta Oto es el nombre de una mariposa mágica cuyas alas son transparentes como de cristal.

Publicado la semana 6. 06/02/2018
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