48
Javier Oliva

rachid, no sé qué decirte sobre venir

pensé que esto de europa era algo más confortable

como una casa grande y caliente

donde te rodea gente que sonríe

y en la que si pides pan te dan una rebanada

si pides leche, te ofrecen un tazón

; pero esto ha resultado más bien ser

un castillo inexpugnable, rachid

, un lugar complicado para personas sin papeles

donde olvidaron que la vida crece en los bordes

, un fortín en el que los jefes echaron la llave

y la tiraron, vete tú a saber dónde

. los informativos se preguntan

- si alguna vez se desaturden del seguimiento

de los picos de su publicidad

-, quién tiene esa llave que abre esta roca

, pero a mí casi me importa más

saber dónde anda su corazón

, dónde está el corazón de europa

, porque las llaves, en el fondo, sabemos dónde están, rachid

, tú lo sabes como yo, que vienes de donde vengo yo

: cerraron los controles, cargaron de vigilancia los pasos

y lanzaron las llaves a tres o cuatro países de mitad del sahel

, es decir, ‘como me da asco lo que hace mi mano izquierda

lo hago con la derecha

’, sin saber del todo que la putrefacción

alcanzará todos los extremos

en otras palabras, tercerizaron lo de ‘tú pasas, tú no

’, externalizaron las agresiones, la brutalidad, las palizas

, pero no han podido hacer lo propio con la vergüenza

, que se quedó dentro

, ni con la indignidad, ni con la miseria moral

y echaron por medio todo un mar

que, para el caso, da igual denominarlo

central, occidental u oriental

porque el objetivo es que el mediterráneo cumpla su papel

: muerda, mastique, trague, deshaga cientos de cuerpos

.

está surtiendo efecto la terrible idea de

áfrica como trastero, como cuarto de atrás

como no-lugar mantenido en la desconexión

; por qué decimos lucha contra el terrorismo

cuando queremos decir lucha contra la migración

lucha contra tener a la gente pobre cerca

rayas invisibles

, muros que no se tocan en medio de la nada

en ocasiones me pregunto, rachid

, qué ocurriría en el mundo

si esa puerta llamada frontera

estuviera abierta

. verás, rachid, he llegado hasta europa

y me he dado de bruces con sus puertas cerradas

en mitad del sahel

y no sé qué decirte sobre lo de venir

.

Publicado la semana 152. 28/11/2019
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Género
Poesía
Año
III
Semana
48
Ranking
0 20 0