Semana
59
Hector Dominguez

Nuevo Manifiesto. 21 de abril. Año 34.

Género
No ficción
Ranking
0 395 0

"Mi cuerpo es el templo del espíritu."

1-Al comienzo fueron el verbo y un vientre de mujer. El verbo lo pronunció ese vientre, al inflarse, y no fue un verbo cualquiera.

2-Ese verbo provocó la primera lluvia que purificó la tierra y horadó la corteza de las piedras. Aquellas fueron las primeras cavidades húmedas y abismales. El primer encuentro entre cuatro ojos abiertos hacia dentro.

3- Y desde entonces la calma no es sino delirio de tiempo ensimismado. 

4-Y desde entonces, nada más insólito que el nacimiento de esas conexiones imaginarias que solo pueden palparse con la yema de los ojos, ásperas, cálidas, súbitas y efímeras como un rayo inesperado que da forma al límite de la noche.

5-Y desde entonces, nada más insólito como la causa de que ese nuevo cuerpo se coma a si mismo como la ceniza en la boca. Esfumándose entre plumas reales como la carne muerta del pavo.

6-Es imposible escapar al relato que escribes. Pero, ni modo, has de intentarlo.

7-Y desde entonces, la obra, si surge, ha de surgir de aquí, del hueso, de la vida y no al revés. Ha de surgir por necesidad y por sorpresa, porque si no revienta. Ha de surgir para reinventar la vida o la mirada ("Lo sagrado reaparece a pulso"). Para inscribirte en cierto sentido del espíritu que nunca ha dejado de buscarte. 

8-Llegó la hora de sacrificar al sacrificio. ¡Hasta aquí llegamos en cuanto a esto, querido Andrei!

9-Atrévete a perder el camino, a quemar la tierra para alumbrar el fracaso más íntimo. Acaso, cada vez estés más cerca de pronunciar una palabra sincera, o de crear zapatos, o de caminar descalzo en las tardes azules del verano.

10-Obrarás en el pan nuestro de cada vida.

11-¡Viajar, viajar!

12-Viajar es perder la mirada. "Te mirarán ojos nuevos en las regiones desconocidas y al hacerlo cambiarán tu nombre."

13-Viajar hacia ti es la ceguera de Ulises. Una hija desierta entre mis manos empapadas de sudor. 

14-En consecuencia, la obra ha de ser una imagen inflando, inflando el vientre de tu madre ("Madre, madre, vuelve a erigir la casa y bordemos la historia, vuelve a contar mi vida.") Con toda la esperanza, con todo el peso de tu infancia. Cada quién estirando sus límites, inflándose, moviéndose. Ha de ser un acto de amor o no ser nada. 

15-Al comienzo fue el verbo pero no fue un verbo cualquiera, elegido al azar. 

16-Amar es perder la mirada para dulcificar el verbo que nace ciego. Es moverse. Entre comillas. ¡Salve!

Publicado la semana 59. 16/02/2018
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter