22
Ana Vega

Corazón

Doblé y anudé

mi corazón congelado

en las manos.

Ni pálpito, ni latido

ni emoción alguna,

la solidez fiera

de la roca

y esa cualidad de firmeza

que lejos de virtud

se convierte ahora

en un modo

de esclavitud.

El baúl se cerró

tras cierto leve gemido.

Un surco de inocencia

cual sangre roja

intentaba alcanzar

la salida

sin éxito alguno.

Punto final

de esta historia.
Publicado la semana 22. 29/05/2017
Etiquetas
Compartir Facebook Twitter
Año
I
Semana
22
Ranking
0 108 0