Esperé a que mis dedos se durmieran y mi cabeza me dejara.

Fue entonces cuando corrí por el bosque, con miedo, en busca de nada. Corrìa y corrìa sin saber lo que buscaba.

Paré, descansé y me acosté.

Allì con mi cabeza apoyada en una gigante y fuerte rama, soñé: Con un mundo de mariposas y hadas; fue ahí cuando comprendì lo que buscaba, era mi libertad, eran mi alas.

Al despertar, volvì a sentir miedo, un lobo me rondaba, pero me abracé a su pelo y vì que no pinchaba; entonces emprendì mi vuelo y planeé sin temor de nada.

Golpes: Semana #6
Tags: #poesía

Comentarios (2)

  • dildo de congost . 13 febrero, 2017 . Responder

    Muy bello y más sabio. Sin duda la mejor forma de superar los miedos es enfrentarse a ellos y, como tú dices, abrazarlos. Es entonces cuando aparece la verdadera libertad.

    • (Autor) Zamoranita . 13 febrero, 2017 . Responder

      Muchas gracias Dildo, el amor puede con todo

 

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