No soy una mujer al uso, lo sé. No soy para todos los públicos ni apta para la mayoría de hombres ni de hambres.
Destilo emociones, no puedo retenerlo ni evitarlo, es involuntario; como respirar, a pesar de lo que opinen los enterados de turno o los especialistas en mentes ajenas.  

No quiero las frases de siempre como las rimas fáciles de Mecano, no quiero que abras una puerta en mí si no piensas en quedarte un tiempo, al menos hasta que los dos queramos… o ya no nos queramos.
No empieces a lubricar mis oídos y mis pliegues si solo vas a meter la llave y sacarla, sin vibrar abriendo mis candados. No engrases mis armaduras para que caigan sin chirriar si no estás dispuesto a luchar por mí. No pretendas despojarme de mi yelmo de prudencia, desnudar mis miedos, si piensas dejarme al raso tras una noche de caricias tibias.
No te burles ni menosprecies mis escudos si vas a clavarme tu lanza y huir tras la conquista. No me anticipes victorias futuras, vivencias enlazadas como juramentos si no vas a participar de la celebración conmigo.
No mientas en tus pretensiones que pudieran no ser a las que aspiro, probablemente, pero yo también quiero decidir las mías propias. No me prometas cielos ni príncipes en un infierno lleno de dragones y crueldades, prefiero el purgatorio real y llamar a las cosas por su nombre.
No me acuses de romántica ni loca por querer poner un título a nuestro nexo, todo tiene un nombre, también compartir solo carne.
Y sobretodo… No continúes dándome cuerda, acariciando mis palabras, acogiendo mi voz, sosteniendo mi piel, si de pronto, por toda mi pasión decides que no quieres continuar la aventura empezada.

Si no soy la mejor opción para ti, si no sientes que has encontrado a alguien irrepetible y diferente en mí, déjame ir de tu intermitente control, ese es tu temor en realidad, tu manera de no comprometerte a nada, de no pillarte los dedos. No me mantengas a medio fuego reavivando o apagando según mis silencios o mis llamaradas.  

Y desde luego, si no estás convencido que en mí hay algo único y singular, algo que detenga tus instintos y sacuda tus fundamentos, si no piensas que soy una mujer por quien uno quiera revisar sus planes, mejor sigue tu camino, es vital que sientas que, si no es conmigo, no podrá serlo con nadie.

Si no me vas a tomar entera, si no te voy a doler, no me quieras.

Golpes: Semana #39
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Comentarios (1)

  • Fauna . 3 octubre, 2017 . Responder

    Excelente y hermoso!

 

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