Cabe preguntarse qué imagen tendríamos de Francia si no existiera la Torre Eiffel.

Mi primera imagen del país vecino sería, desde luego, muy diferente.

Ten√≠a¬†nueve a√Īos¬†cuando¬†comprend√≠ que¬†Francia era otro¬†pa√≠s, distinto a aquel en el que yo viv√≠a (Espa√Īa, para m√°s se√Īas). Sucedi√≥¬†al ver por televisi√≥n el videoclip de la canci√≥n “A View to a Kill”, de los ingleses Duran Duran, para la pel√≠cula de James Bond del mismo t√≠tulo, con Roger Moore en la piel del afamado agente secreto por s√©ptima y √ļltima vez.

O tal vez la bombilla se me encendiera al catar alguna¬†que otra escena de la rocambolesca persecuci√≥n de Moore escaleras arriba y ascensor abajo de¬†la torre Eiffel. En aquella √©poca hab√≠a¬†un¬†programa de cine en “la primera”¬†cuyo nombre no recuerdo pero cuya cortinilla era un hermoso collage de grandes escenas de la historia del cine ‚Äďinclu√≠da la explosi√≥n de la barcaza de Jabba the Hutt en El retorno del jedi– bajo los compases del famoso tema central de la banda sonora de Lo que el viento se llev√≥.¬†En la escena en cuesti√≥n, 007-Moore¬†persigue a un asesino encapuchado ‚Äďun gui√Īo a otro de los emblemas franceses por excelencia, Fant√īmas, travestido para la ocasi√≥n en mujer andr√≥gina de color y bellos rasgos de ascendencia jamaicana, Grace Jones, signo de los tiempos mestizos de una nueva sociedad francesa a√ļn no reconocida en s√≠ misma por aquel entonces.

O tal vez el momento eureka se habr√≠a producido al contemplar¬†el anuncio de un nuevo modelo de Renault 11, el mismo que el agente secreto deja para el desguace en la parte final de la citada¬†persecuci√≥n, cuando ya ha salido de la torre Eiffel. El taxi pertenece ‚Äďen la ficci√≥n, no sabemos si tambi√©n en la realidad‚Äď a¬†un vulgar taxista/extra que aguarda su turno¬†en la zona de Trocad√©ro, embutido en una¬†chaqueta de cuero progre, sorbiendo lo que parece un vaso de vino tinto y leyendo una copia de Le Figar√≤ del d√≠a. Toda una caricatura tipista. Dudo de que el hombre siga ejerciendo como taxista m√°s de 30 a√Īos despu√©s; eso ser√≠a un fracaso para el estado social franc√©s. Aunque tambi√©n dudo de que, si la escena se rodase de nuevo hoy en d√≠a -con Daniel Craig, por supuesto-, a 007 le fuera tan sencillo hacerse con un taxi para continuar la persecuci√≥n; es bastante probable que tuviera¬†que llamar a un Uber aprovechando el descenso del ascensor¬†de la torre Eiffel, y desde luego solicitar¬†el servicio con un comando de voz. M√°s f√°cil, tal vez; pero desde luego menos divertido¬†que empujar a alguien fuera de su coche.

Cualquiera que fuera la fuente de mi iluminaci√≥n sobre la existencia¬†del estado-naci√≥n franc√©s, hacia 1985 yo ya conoc√≠a de sobra al personaje de James Bond, claro. En casa hab√≠amos alquilado, del videoclub de Galer√≠as Preciados, alguna de sus¬†aventuras anteriores. La primera -y por ello, en la memoria, para siempre la mejor- fue La esp√≠a que me am√≥, con su mezcla perfecta de aventura, exotismo -las escenas m√°s inspiradas suceden en El Cairo y en Luxor-, humor -el personaje de Tibur√≥n es de antolog√≠a- y una canci√≥n memorable, “Nobody does it better”, interpretada a placer por Carly Simon estableciendo¬†un nuevo canon/r√©cord de canci√≥n de pel√≠cula de James Bond en la estela del “Goldfinger” de Shirley Bassey, que s√≥lo volver√≠a a ser igualado m√°s de 25 a√Īos despu√©s por la tambi√©n¬†memorable “Skyfall” de ADELE. Pero en fin, lo que quiero decir es que yo ya me hab√≠a dado cuenta de que uno de los ingredientes fundamentales de la saga era que¬†en cada pel√≠cula James Bond se viera obligado a recorrer¬†el mundo, visitando pa√≠ses diferentes, a cual m√°s ex√≥tico, sin ton ni son.

¬ŅEra ex√≥tico¬†Francia? Tal vez no en principio… excepto si la trama inclu√≠a la torre Eiffel, como ya hab√≠a demostrado¬†‚Äďaunque yo esto no lo supe hasta m√°s tarde, durante un nuevo visionado y sabiendo ya muy bien lo que era Francia y cu√°n fotog√©nico¬†su monumento m√°s conocido pod√≠a resultar‚Äď Richard Donner en la muy notable Superman II¬†cinco a√Īos antes.

Antes de Panorama para matar, mis otras dos referencias de ‘lo franc√©s’ hab√≠an sido deportiva y literaria, respectivamente. La primera, la deportiva, hab√≠a surgido en un plano puramente competitivo, el cl√°sico¬†‘ellos y nosotros’, sin referencia cultural alguna, Francia definida tan s√≥lo como el enemigo a batir -pero que tristemente acabar√≠a por ser imbatible- durante aquella triste final de la Eurocopa de 1984 en la que Arconada encaj√≥ dos goles. Desastre nacional, tiempo¬†antes de que Italia se erigiera en la verdadera bestia negra para La Roja entre tandas de¬†penaltis injustos y dem√°s narices rotas de Luis Enriques (pero √©sa es otra historia).

La segunda referencia, la literaria, me la topaba en la Biblioteca P√ļblica de Oviedo cada d√≠a. Era una serie de √°lbumes de c√≥mic que compart√≠a estantes¬†con¬†los mucho m√°s¬†buscados tintines y con la estupenda serie de Blake & Mortimer. Esta otra serie¬†no me hac√≠a tanta gracia, pero procur√© tragarme¬†la colecci√≥n entera tambi√©n, lector voraz e incipiente como era en aquellos d√≠as. Aquellos √°lbumes narraban¬†las desventuras de una tribu de irredentos galos -¬Ņqu√© cosa ser√≠a un galo? ¬Ņqu√© significar√≠a ser irredento?- ante los continuos ataques de las guarniciones romanas -otra vez Italia.¬†Entonces, y durante bastante¬†tiempo, se me escapaban¬†las referencias que¬†Uderzo y Goscinny ‚Äď¬Ņqui√©nes ser√≠an estos tipos?‚Äď hac√≠an al¬†car√°cter franc√©s y a su caracter√≠stico joie de vivre. Tampoco entend√≠a qui√©nes eran todas esas tribus -de lugares llamados Lutecia o C√≥rcega- y por qu√© todas¬†parec√≠an merecer su propio √°lbum correspondiente de Asterix y Obelix.

En resumidas cuentas, ni el f√ļtbol ni los c√≥mics me hab√≠an dado pistas suficientes para llegar a la conclusi√≥n¬†de¬†un pa√≠s llamado Francia, en el que, por cierto,¬†se hablaba ‚Äďy se habla, vaya que s√≠‚Äď otro idioma.¬†Porque, por supuesto, yo¬†le√≠a los¬†c√≥mics de Asterix y Obelix en las ediciones en castellano de la editorial Molino ‚Äďesto lo he buscado¬†en la Wikipedia‚Äď y segu√≠a las retransmisiones de aquellos duelos futbol√≠sticos en La Primera, atento a los comentarios de Mat√≠as Prats senior ‚Äďhe le√≠do, tambi√©n en la Wikipedia, que Prats padre se jubil√≥ en 1985, as√≠ que pudo y debi√≥ ser √©l quien narrase¬†el fat√≠dico encuentro‚Äď, dando por buena su pronunciaci√≥n de ‘Michel Platin√≠’.

As√≠ que cuando, ya fuera por¬†v√≠a de v√≠deo musical, avance o anuncio de coches ‚Äďtodos ellos al servicio de la promoci√≥n de¬†Panorama para matar‚Äď,¬†vi por fin la luz, no pod√≠a esperar con m√°s ganas a que la pel√≠cula en cuesti√≥n estuviera disponible¬†en alquiler de video. Y cuando lo estuviera, estar√≠a doblada al castellano, claro. No se me pasaba por la cabeza otro escenario. Aunque, mientras llegaba el momento, soltase alguna que otra palabreja en ingl√©s cuando canturreaba¬†el ‘Into the fire’ del estribillo del¬†hit¬†de Duran Duran. Porque una¬†cosa era dar carta de existencia¬†a Francia como pa√≠s, y otra muy diferente saber qu√© demonios pudiera ser el idioma franc√©s. A√ļn faltaba un a√Īo justo para que la canci√≥n “Voyage, voyage”, de Desireless ‚Äאּqu√© nombre! ¬Ņera un grupo? ¬Ņuna artista?‚Äď arrasase (tambi√©n) en Espa√Īa, dando entrada al idioma franc√©s en el mainstream radiof√≥nico que consum√≠a nuestra generaci√≥n.

Continuar√°…

Comentarios (4)

  • David Requena . 28 julio, 2017 . Responder

    El “A view to a kill” de Duran Duran siempre me pareci√≥ la recontraleche de buena. Horterona, pero me parece un pepino impresionante de tema.

    Ni idea de cuando fui consciente de que Francia era otro pa√≠s. Yo fui mucho de mirar (y aprender de memoria) mapas de peque√Īo, as√≠ que a lo mejor lo supe antes que leer correctamente los nombres.

    • (Autor) Pablo Amor . 31 julio, 2017 . Responder

      He vuelto a ver el vídeo, y no ha envejecido del todo mal. Y el final, que no recordaba, tiene gracia.

  • Sam . 31 julio, 2017 . Responder

    Creo que mi primer contacto con “lo franc√©s” fue “Dartac√°n y los mosqueperros” que aunque fuera una coproducci√≥n espa√Īola, empezaba con una sinton√≠a en espa√Īol pero por alguna raz√≥n no ocurr√≠a en Espa√Īa sino en un sitio raro que a veces era gascu√Īa o Par√≠s, y que al parecer no estaba muy lejos de inglaterra. Casi todos los personajes eran perros, excepto alguna gata, que sin embargo no se comportaba como si estuviera en minor√≠a. El personaje m√°s franc√©s era Amis, casi una caricatura. Era todo bastante ex√≥tico para mi, pero claro, viv√≠a en un pueblo.

    • (Autor) Pablo Amor . 31 julio, 2017 . Responder

      Gracias Sam, comparto esa referencia, que tenía olvidada por completo.

      La canci√≥n era muy buena, por cierto. ADELE deber√≠a intentar versionarla ūüėČ

 

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