Luis había advertido a Natalia de que el mundo laboral no era la panacea que ella esperaba.

 

-Si yo te entiendo: has sido siempre autónoma, has trabajado sola, pero no sabes lo que es trabajar en una oficina… es un infierno. Te vas a arrepentir.

Pero Natalia era de esas personas cabezotas, que no escuchan y abandono su trabajo como diseñadora freelance para entrar a trabajar en una gran multinacional, haciendo lo mismo que hacía en casa pero como asalariada.

Firmar por fin un contrato, recibir su primera nómina, saber que iba a tener días de vacaciones.¡VACACIONES! eso que todo autónoma desea y que nunca llega, porque siempre acabas trabajando en fines de semana, en festivos, por las noches para acabar un encargo que tiene que estar 24 horas antes de lo previsto. Beneficios fiscales: retención en lugar de tener que hacer los infernales modelos como autónoma cada trimestre…Todo era rosa en ese momento.

 

Pasada la primera subida de adrenalina después de ver todos aquellos beneficios, porque Natalia era muy de picos de subida…comenzó la bajada y tuvo que llamar a Luis a darle la razón en muchos puntos.

-Son estereotipos de esos que ves en las series malas de la televisión….hay dos…no vas a creerme. Bueno, sí vas a creeme y vas a decirme: “te advertí”

-ummm- asintió Luis lacónico como era él, pero Natalia veía su sonrisa a través del movil porque le conocía mejor que a su propio hermano,

-Bueno…hay dos que se pasan en la máquina de café más de una hora, lo juro, lo he cronometrado….el trabajo cae todo sobre mí y ellos en la máquina. Cuando me acerco, se produce un silencio absoluto….y como no me voy empiezan a despellejar a su suegra, que la pobre mujer se pasa el día cuidando de sus hijos pequeños, los recoge del colegio, los da la merienda, la cena, los baña y se los entrega a su mujer por supuesto…no a ellos que luego esa hora de café la amortizan sentados mirando internet hasta que la jefa se va. Despellejan a tod@s los demás compañeros y sobre todo compañeras de la sección…porque en realidad nos pasamos el día en el médico con los niños y lo que deberían es contratar hombres que no pierden el tiempo. Te lo juro. Lo he oído. Tal cual. Por un momento creí estar en el Parlamento Europeo escuchando a los ultras húngaros o de cualquier otro país que defienden que la mujer en casa está estupendamente,

-Sí. Te lo dije. En mi trabajo soy el único hombre con jornada reducida….y el machismo va a más. Lo sabemos. Es real y lo hemos hablado mil veces Natalia.

-Ya. Pero verlo así de cerca, es como cuando vas al zoo con los niños y ves a los gorilas oa los tiburones pegados al cristal. Existen y están delante de ti.

-ummm

-Y luego el jefe supremo…que me ha tomado por su asistente personal y me hace acompañarle a todas las charlas, presentaciones, canapés incluidos, para después preguntarme y obligarme a decir que es el más brillante, el más guapo, el que aparenta menor edad a pesar de sus 60 años porque se da la mejor crema del mercado…que está muy bien un jefe metrosexual, pero no, no es el más brillante en las exposiones. ¡Usa Powerpoint! no me deja pasárselas a prezi o a cualquier herramienta mejor…Powerpoint, Luis…y cada diapositiva dice “exactamente” lo mismo que está contando de palabra…ni un dibujo, y si mete una foto, me dan ganas de llorar. Sólo puedo pensar en su pobre secretaria haciendo esas aburridas presentaciones.

-Natalia, es un clásico y lo sabes. Te lo dije. Necesitan la aprobación de alguien porque son inseguros y saben que no valen tanto como ellos mismo dicen valer…Tú dí a todo que sí y salvas el puesto.

-Eso hago, eso hago…pero es que no es el mejor. Tampoco el peor…he visto cosas que jamás pensé…vale…no voy a recurrir a Blade Runner. Pero hay cada especimen…mujeres también ¿eh? Esas dicen mis compañe@s normales que son peores, porque la inseguridad intrínseca a nuestro sexo en una sociedad patriarcal las hace ser más agresivas con sus subalternos.

-La mía es una jefa, ¿recuerdas?-tono irónico e indulgente al mismo tiempo

-Sí….-asumí con humildad.- Y luego están los compañer@s. Algun@s me ven como una amenaza ¿puedes creerlo? yo que acabo de llegar, que estoy en periodo de pruebas…

-Y que eres buenísima en tu trabajo y brillante en tus ideas…-dijo Luis y yo dejé pasar ese comentario por alto porque nunca he llegado a creerlo y quería seguir con mi descripción del horrible mundo de los estereotipos laborales y no volver al eterno debate sobre mi valía.

-Han llegado a borrarme el borrador del diseño de una web, sólo un primer boceto…te lo juro…lo he rastreado, porque me quedé de noche…y sé quien ha sido. Pero no puedo decir nada, claro…he tenido que volver a hacerlo…

-Guárdalo todo en un pen o en la nube…te lo dije.

-Y cuando hay un resultado que el jefe valora….¡los de la máquina de café se lo apropian! y ¡¡¡era MIO!!!! Y claro ahora, cad vez que hay algo bueno, el jefe va directo a ellos a felicitarlos…los que pasamos horas trabajando no hemos hecho nada, no tenemos ideas brillantes; somos invisibles.

-Lo sé…

-Bueno…también están las personas del equipo que están dispuestos a compartir en algún momento ideas y me han enseñado alguna herramienta que no conocía, puntualmente, pero existen también…

-Pues da gracias porque en ese departamento exista alguien así. Es mucho más de lo que vas a encontrar en cualquier otra empresa. Las puñaladas son lo habitual y el mal rollo no has empezado más que a atisbarlo, desde la lejanía, llegarán días peores en los que no solo te borren tus ideas, en las que el jefe dé por hecho que son de sus favoritos, sino que además dejarás de acompañarle a darle la razón en lo bien que ha estado en su presentación…porque te conozco Natalia…y al final va a notar que mientes como una bellaca, te empeñarás en que el puto prezi es mejor, en que no podrás cerrar la boca y dirás que “en realidad, el italiano aquel que ha venido desde la última empresa lider en innovación de Londres ha hecho una presentación brillante”. Y ese día ya no volverás a ir a dorarle la píldora porque no habrás dicho lo que necesita oir: él es el mejor, el que deslumbra a todos con sus conocimientos, el referente en el sector del diseño gráfico.

-ummm-esta vez fui yo quien asintió humildemente- Creo que ese día ya ha llegado, porque ayer le acompañó otra compañera…

-Lo ves…el mundo laboral es siempre igual. Vuélvete a tu casa, vuelve a trabajar como freelance, deja la mierda de la seguridad esa que buscabas. Eso no existe ya en este mundo laboral…te echarán encualquier momento y vuelve a mover currículum, pedir favores, bajar la cabeza…con el lastre de que tus jefes actuales dirán a los demás que no eres la mejor. Lo eres. Pero no sirves para decirles lo que quieren escuchar….y lo sabes.

 

-ummmm-tuve que reconocer.

Mi experiencia como asalariada sólo duró tres meses…y volví a mi cueva.

 

 

 

 

 

 

Golpes: Semana #47

Comentarios (1)

  • Johan Cladheart . 27 noviembre, 2017 . Responder

    Yo estoy durando más, pero cada vez miro con más ganas la cueva. Esto es una casa de locos… ¡Gracias por tu experiencia!

 

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