Duermo poco y no demasiado bien, pero esas escasas horas de sueño profundo son suficientes para que lleguen los sueños.

Sueños… Sobre los sueños se ha escrito tanto que si anuncio que escribir sobre ellos sería llenar este espacio de tópicos, realmente estaría ya siendo tópico.

A mí sin embargo lo que me fascina de los sueños es cuando, muy ocasionalmente, resultan ser geniales.

¿No te ha pasado nunca? Seguro que sí; en lo más profundo de tu subconsciente se agrupan una serie de ideas de forma aparentemente aleatoria y lo que vives durante esos minutos es brillante.

Pero el soñador no es consciente del milagro que su sensacional imaginación inconsciente ha creado, hasta que ésta se desactiva y recupera la vulgar consciencia. Es en ese brevísimo y desesperantemente intenso instante cuando una aletargada parte de tu cerebro más racional analiza los recuerdos de la experiencia recién vivida y obtiene un veredicto: “¡Qué idea tan extraordinaria! De ahí puedo llegar a desarrollar por fin mi novela. Es increíble. Mañana mismo empiezzzzzzzzz…”.

Para no ser tan tópico se me ocurre escribir precisamente sobre todas las ideas geniales y prodigiosas que hemos tenido (o creído tener) a altas horas de la madrugada y, firmemente decididos a pasar a la posteridad con ellas, nos damos media vuelta sin darnos cuenta de que nunca más volveremos a gozar de su presencia en nuestra mente.

Todas esas melodías mágicas, inéditas e irrepetibles, esos argumentos enrevesados, abstractos y únicos, esos inventos revolucionarios capaces de cambiar la historia, ese negocio sorprendente e infalible con el que nos haríamos inmensamente ricos… si al menos fuésemos capaces de recordarlo.

Quizá es porque no somos dignos de nuestra propia genialidad.

P.D: el clásico ejemplo de McCartney soñando “Yesterday” no me vale. Jamás me lo he creído.

Golpes: Semana #6

Comentarios (5)

  • Zamoranita . 13 febrero, 2017 . Responder

    Los sueños están en tì; los has vivido y puedes recordar solo aquello que es bueno para tì.

    • (Autor) David Requena . 13 febrero, 2017 . Responder

      Ya me gustaría, ya. De todas formas, seguro que algo queda: un poso, una idea primigenia. Algo rollo “Origen”…

  • dildo de congost . 13 febrero, 2017 . Responder

    Yo no creo en la “genialidad”, sino en la “gracia”, las “musas” o comosellame: algo siempre exterior al hombre.
    Por otro lado, tengo entendido que McCartney compuso “Yesterday” mientras desayunaba unos huevos revueltos; tal vez soñara el embrión del tema, el germen, y luego lo desarrolló en vigilia, cosa mucho más habitual y posible que lo de soñar la obra entera.

    • (Autor) David Requena . 13 febrero, 2017 . Responder

      Vengan de dentro o de fuera, bienvenidas sean todas.

      Una idea sobre la ausencia de ideas o la volatilidad de las mismas. De eso se trataba. Gracias por opinar.

  • Johan Cladheart . 20 febrero, 2017 . Responder

    Correctísimo. Yo he tenido ideas de Nobel y de dejar por los suelos en cuestión de ventas a J.K. Rowling como diez veces. Logré apuntar dos frases inconexas que no valen ni para el horóscopo del Pronto. Pero aún así, son fascinantes.

 

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