Anteriormente en “Los 52 Golpes”…

Los tatarabuelos del mundo se unieron para reclamar un poco de atención, al sentirse desplazados por abuelos y bisabuelos.

Stevie Wonder recuperó la vista y descubrió que ya no sabía tocar el piano.

La luna iba a caerse sobre la Tierra, pero en realidad no se movió ni un centímetro y aún están buscando al que soltó el bulo.

Los VHS que se pudren en los trasteros cobraron vida y escupieron las cintas que quedaron en su interior provocando numerosas bajas entre aquellos dueños que trataban de ordenar un poco.

Encontramos una temporada perdida de “El equipo A” en la que morían en todos los episodios acribillados a tiros. Todos. Fenix el que más.

Todas las infinitas copias de mí mismo que pueblan el infinito universo decidieron llamar a la vez a su operadora de móvil para cancelar su contrato provocando un colapso universal en las líneas.

Descubrimos qué hubiera pasado si a Mark David Chapman le hubiera dado por esperar un poco y disparar mejor a Melendi.

En una de nuestras distopías, asistimos perplejos a la dominación del mundo por parte de Mercadona tras absorber Disney, Inditex, Apple y Microsoft. Aún confiamos en que realmente sea solo una distopía.

Desvelamos la identidad del asesino del Zodiaco, toda la verdad de la muerte de JFK y el verdadero origen de Gargamel, el brujo que quería esclavizar a los Pitufos.

Desgranamos todas las posibles rimas consonantes de la palabra “melifluo”.

Anticipamos el inesperado desenlace de “Cuéntame cómo pasó” (en el que como ya vimos, Carlos Alcántara era un poderoso mutante que evolucionó hasta dominar la realidad misma, alterándola a su antojo).

Una nueva estimación más precisa de la edad del Universo corrige la misma de 13700 millones de años a 13600 millones de años.

Por fin pudimos conocer el desenlace de aquella historia que desde hace meses nos tenía intrigados, absortos, con las uñas gastadas de tanto morderlas, comprobando y comprendiendo que era una genialidad tan absoluta, tan demencial, tan incomparable e inclasificable que debía permanecer oculta por siempre jamás, no fuera a ser que nos diese algo de tanto asombro, elogio y alborozo.

Todas las ideas que creíamos que eran medio decentes para un relato, resultaron sonar poderosamente a algo que Asimov o Dahl ya habían escrito hace 50 años, salvo aquellos casos en los que Charlie Brooker las había utilizado para un episodio de Black Mirror.

Y en el episodio de hoy, muchas más sorpresas. ¡No se lo pierdan!

 

 

Golpes: Semana #20
Tags: #ficción

Comentarios (3)

  • Johan Cladheart . 30 mayo, 2017 . Responder

    «Fenix el que más» —> Top

  • Sol . 10 agosto, 2017 . Responder

    Desgranando otro futuro… jugando a los dados con un destino alternativo, me gusta.

    • (Autor) David Requena . 13 agosto, 2017 . Responder

      ¡Gracias a ambos por leer y opinar!

 

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