Un cielo amarillo pajizo

en la hora a la que el sol se diluye

planea sobre una extensión de rastrojos secos;

desbordados de fuego estival.

 

Un mar incoloro profundo

sostenie un agudo silencio ambiente

que pone fin a un horizonte;

tenso.

 

¿De dónde surjo yo?

¿Qué sentido tengo dentro de este paisaje?

Me aturdo

atravesada por  un rayo

la corriente diabólica de la negación nihilista del sentido de la vida,

me punza el alma.

Y me acojo absurda. Algo vacía. Pequeña.

 

Muerdo el bocadillo

y encuentro

en este gesto de rumiar,

un placer indecente;

que calma el ansia que ocupa mi vientre.

 

En el formar parte radica la inmanencia del sentido, me convenzo.     

 

Agradecida de poder sostener mi propia insignificancia

sin escurrirme por la grieta de vacío

que se adivina bajo mis pies,

sigo masticando.

Y la exquisitez del manjar que tengo entre manos, me devuelve a la vida.

Poco bocadillo para tanta hambre, me digo.

 

 

Golpes: Semana #41

 

Todos los textos son propiedad de sus respectivos autores - Contacto: los52golpes@gmail.com