Semana
02
Sofí Rubí

Las mejillas de cristal

Género
Poesía
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Cuando naciste y abriste los ojos, lo viste todo borroso. Es lo que tiene nacer tras un cristal, que todo lo que tocas es frío, y todo lo ves como si acabases de llorar. Viste a mamá y a papá frente a ti. Ella te miraba y tú sonreías, porque sí es verdad que os parecieseis, pero él siempre tenía esa mirada de preocupación. Pensabas que él te exigía, aunque no lo dijera, pero era ella la que pedía más de ti, aunque tan siquiera te mirara. Y tú acercabas los labios al cristal, lo llenabas de vaho y en él escribías todas las palabras que papá te había enseñado, que mamá empezaba a leer, hasta que se borraban y se marchaba antes de que pudieras volver a escribir el mensaje. Había entonces días en que papá se acercaba y te hablaba toda la noche, dando calor, previniendo las pesadillas y consolándose a sí mismo. Mamá venía a veces también, se sentaba y te acariciaba el pelo, miraba lejos y no hablaba, y como tú no sabías si debías hablar, reinaba un silencio extraño, como el de una cocina antes de que la tapa de la cazuela empiece a saltar. Vivías en un cilindro de cristal, que no parecía tan pequeño si andabas dando vueltas, pero quien camina tanto de esta forma, deja de caminar erguido. Un día les oíste discutir, mamá lloraba, papá estaba serio. Al terminar a ella se le habían llenado las mejillas con la costra de la sal, y entonces él lloraba. Tú les querías a ambos, pero no sabes bien si ellos te querían a ti. No lo sabías cuando mamá gritaba señalándote con el brazo ni estabas segura aún cuando papá levantaba el cilindro de cristal, lo llevaba hasta la pendiente y lo dejaba caer rodando. Cómo rodaba, cómo rodaba aquel cristal, hasta que se rompió.

Publicado la semana 2. 13/01/2018
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